M. Cristina Berçaitz en la presentación de la novela «PROPUESTA» de Susana Botto

María Cristina Berçaitz en la SADE central día 7 de junio de 2019 durante la presentación de la novela Propuesta de Susana Botto.
Susana Botto y su libro PROPUESTA, Editorial Enigma, Buenos Aires, 2018.
María Cristina Berçaitz

Susana Botto, plástica, ensayista, narradora, poeta, entre muchas otras virtudes, nos propone un juego, casi un thriller, en el que nos sumergimos sin darnos cuenta.

Al comienzo pensé en Eran diez indiecitos, de Agatha Christie, pero luego el relato fue tomando cuerpo y el tono cansino, melancólico, con esa música con sordina de los espacios cubiertos de humo y desamor, con un dejo del estilo de las viejas historietas policiales, se amplió y se desperezó.

En la primera parte de la investigación que realiza, la policía poco o nada puede sacar en claro.

La autora va presentando uno a uno a los seis personajes, en realidad siete, que tienen algo en común: están unidos por el miedo y también por la soledad. Entre ellos hay artistas, músicos y arquitectos… y es a través de ellos que Susana nos hablará del arte, que tan bien conoce, de la forma, del color…

mientras un ángel oscuro e invisible sobrevuela el relato.

Los actores desaparecidos como los diez indiecitos, tienen muy pocos parientes y nadie aparentemente les desea el mal.

El miedo los une. Y quién no tiene miedo en este mundo. Solamente la muerte no teme, la muerte, solapadamente presente entre las hojas de este libro.

Fuera del pequeño e interesante núcleo de estos siete personajes, alrededor de los que gira el relato, hay otras personas que aparecen y se interrelacionan.

La propuesta de Arnaldo Márquez, médico psiquiatra y uno de los protagonistas, pues en esta novela casi no hay actores de reparto, es huir con un grupo de sus pacientes.

Huir de la inexorable muerte que esta sociedad destructora les producirá, de la misma forma en la que Giovanni Boccaccio huyó de la peste que asolaba Florencia en su célebre El Decamerón; y como aquellos personajes pretende esconderse en un paraíso perfecto.

Huir del momento histórico y personal que angustia, aunque la angustia se nos prenda al cuello y la llevemos colgada en nuestra huida.

La novela va y viene, el ayer se superpone con el hoy y el mañana con el ayer.

Y el tango también está presente.

Susana Botto, como todos sabemos, ama el tango, ama La Boca y escribe poesía lunfarda. Y todo esto lo desparrama enredándolo en las páginas de esta novela-thriller-ensayo.

En ella encontraremos todo, salpicado, amalgamado y distribuido de tal manera que es difícil sustraerse al encanto y a la curiosidad de las letras que se van encadenando con precisión, muchas veces sin piedad, y otras enseñándonos sobre los distintos tópicos que bien domina la autora.

¿Y qué encontraremos en la carilla siguiente? ¿Qué nos develará el Comisario Inspector Marcuchi? Y así nos vamos devorando el libro.

Un recurso interesante que no todos los escritores saben usar, el gancho para pasar a la página siguiente y no querer, o no poder, suspender la lectura.

 

Propuesta, es un libro matizado de situaciones dispares, colores, paisajes “El gran salón del primer piso cuya armazón de madera y vidrio permitía ver desde los amplios ventanales como piedras refulgentes a las estrellas nadando en el océano azul de la noche … ”.

También hay conmovedoras y dolorosas vivencias.

Y el conventillo con su olor a comida, a geranios y malvones, a ropa recién lavada…

El tango –“que se adueña y capta la voluntad de los bailarines”–, y también el sexo, pues no falta el sexo en esta novela inserta en la vida diaria.

Amores que se entrecruzan, barrios porteños que se suman, que se imponen, que se alejan.

Y también la locura.

No falta nada, ni la luna sobre las hojas de la palmera, o los pájaros que los despiertan con un concierto de trinos.

Una y otra vez regresa la noche con su hechizo y su belleza: “…dejaron sola a la luna, ausente de sus miradas, sola, nadando en los espejos de la noche, sola, con su redondez fulgurante de hechizos…”

Así demuestra nuestra autora que existe la poesía. Tampoco falta una moderna Sherezade… y la magia que contamina todo.

El relato comienza en un bar de La Boca, pero no en cualquier bar, en uno donde: “Las mesas y las sillas de una madera oscura padecían de extrañas xilografías talladas por misteriosas gubias, algunas mostraban nombres o frases muy cortas cavadas a navaja que delataban el paso de generaciones”.

El Dr. Arnaldo Márquez dice, a todos, que llevamos en nuestros genes aquellos miedos primitivos a los que se suman la incertidumbre de vivir en un tiempo que no ofrece esperanza.

Paralelamente el mundo virtual nos permite estar en varios lugares sin movernos e invertir el desequilibrio.

Como también nos permite refugiarnos en el incógnito y desde ahí agredir sin piedad a nuestros enemigos.

Muchas variantes para un solo mundo virtual.

La autora aprovecha que a uno de sus protagonistas, el doctor Márquez, le gusta el tango para hablar de su historia y del rechazo que sufrió esta música en sus comienzos. Además de mostrarnos a los bailarines en el momento en el que se entregan a la sensual danza.

Un ángel oscuro invisible escucha.

Y surge el romance cuando Marcuchi queda prendado de la voz de la muchacha narradora de cuentos.

Un ángel de incierto origen revolotea por la ruta oscura.

Su representación, la del ángel, es inexistente o quizás invisible y su presencia produce un estremecimiento.

Para algunos, hipersensibles, inmediatamente provoca el surgimiento de la libido narcisista como elemento de auto conservación. De ahí al sexo… una línea tan sólo.

Quienes conocemos la obra de la autora sabemos que es muy común en Susana Botto este juego de tratar de confundir al lector con su texto. Pero al final siempre surge la luz. No olvidemos a la ensayista, y muy buena, que hay en Susana.

Un personaje que sobrevuela a intervalos y finalmente emerge es la muerte.

Y su contrapartida, el amor, y el sexo.

Fuera de la pequeña comunidad creada por Arnaldo Márquez, existen otros hombres y mujeres, pero, como en una gran telaraña, no pueden separarse de su núcleo creador y se acercan y se alejan de los protagonistas como en una danza con un solo centro: el paraíso al que los llevó Márquez.

En el otro extremo está el exterior y la investigación policial.

Con cada línea del relato el ritmo se va acelerando y el panorama va cambiando página a página hasta el desenlace… por lo que no tenemos respiro hasta el remate final.

Un libro para meterse en él. Tratar, junto a la policía, de desentrañar el misterio inicial, y los misterios que se suman carilla a carilla.

Es inevitable vivir, comprometiéndose, en esta madeja de situaciones pasmosas que van sucediendo.

La ensayista, la poeta, la narradora y la artista plástica tienen un espacio bien ganado en esta propuesta.

A ustedes entonces, mi propuesta es que lean Propuesta,este maravilloso juego que nos regala Susana Botto.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.