Radiografías del Sujeto Agónico… es un exhaustivo estudio desde la primera y premiada novela Noche en vela, hasta sus últimas obras.

Radiografías del sujeto agónico: culpa y trascendencia en la novelística de Rima de Vallbona de Jorge Chen Sham – San José, Costa Rica: EDICIONES PERRO AZUL, 2001. 217pp. por María Cristina Berçaitz

El desarrollo analítico e intelectual: Radiografías del sujeto agónico… de Jorge Chen Sham, completa una elipse en el estudio que, sobre la obra de la gran escritora costarricense Rima de Vallbona, viene realizando desde tiempo atrás.

A través de una breve introducción, Jorge Chen Sham plantea los lineamientos posteriores de su obra donde resalta el proceso novelístico de Rima de Vallbona que: “ … empezando en la dolorosa conciencia del sujeto que sufre las mentiras de una sociedad falocéntrica, pasa por la necesaria pero invaluable experiencia de la liberación.”. (9)

Dice Jorge Chen Sham que, de la lucha interna, constante, entre traumas y agonías, emerge la confrontación entre el yo y la conciencia, que plasma en su narrativa Rima de Vallbona: “… surge… el débito al escritor y pensador Miguel de Unamuno”. (9) Hay que agregar a esto el sentido de vacío y de carencia que sufren los protagonistas “en términos de frustración, de ansia insatisfecha y de fracaso” (10).

Destaca la sujeción alienante que sufren los personajes de Rima y la lucha, que implica la liberación de la lógica falocéntrica.  Las mujeres viven sojuzgadas sintiéndose víctimas culpables de la sociedad, poniendo su mira en la trascendencia, para sobrevivir y neutralizar el dolor trasmutándolo y lograr así un equilibrio generador.

Rima de Vallbona pone el acento en la búsqueda de nuevas formas para insertar la historia y la identidad latinoamericana en el mundo desde la mujer. Estas búsquedas, aparecen como una respuesta que, surgiendo desde América toda, sobrepasa las fronteras de la latinidad.

A través de un método autorreflexivo, sin dejar de lado el lenguaje ni la composición creada, sus novelas se someten a un proceso de renovación constante poniendo a prueba sus propias reglas.

Jorge Chen Sham destaca la forma en la que la comunicación de la obra se establece a través de un discurso íntimo en primera persona, en un acto necesario para conocerse,  a sí y a su mundo inmediato con el que debe, sin lugar a dudas, comunicarse.

Para salvaguardar la privacidad y proteger la integridad del sujeto, se crea una suerte de “pacto” entre el autor y el lector que se transforma en el depositario de la verdad como cuando leemos: “ En el proceso de mi búsqueda, te contaré una historia que todavía ignoro si es la mía…”.(22) Se aleja así, la narración de la autobiografía clásica.

De esta forma, Rima de Vallbona, expone al lector la problemática de Renata, individuo en proceso evolutivo que necesita comunicarse para esclarecer su frustración pudiendo, entonces, superarse sí mismo y lograr la libertad doblegando la soledad que lo agobia. La escritura entonces, se transforma en un acto vital de conocimiento para la salvación.

En Las sombras que perseguimos, se complejiza aún más esta relación debido a que la narrativa se produce a través de un texto hallado.  La raigambre cervantina de este procedimiento, apela, tanto al conocimiento como a la benevolencia del otro para poder acallar su conciencia. La necesidad de comprensión por parte del otro, y de que esto contribuya a una conexión salvadora entre la realidad y la existencia, se encuentran tanto en Pedro Almirante como en Renata.

En Noche en vela, no se recurre a ningún paso previo para revelar la intimidad del personaje, sino más bien el texto se narra desde el personaje sumergiéndonos en su ámbito íntimo desde su propia conciencia. El lector es el observador que se adentra, ilusoriamente, en su mundo íntimo.

En las tres novelas de Rima de Vallbona, explica Jorge Chen Sham, encontramos diferentes pactos de confianza  dentro de  la comunicación íntima obedeciendo todas a la necesidad de establecer una forma de conocimiento, difiriendo tan sólo la naturaleza y la distancia del discurso.

Si la verdad, que sólo se percibe a través del entendimiento, se muestra más en las autobiografías femeninas, ya que la mujer no puede independizar su existencia de la existencia de los otros, en las novelas de Vallbona, aparecen fragmentadas, como un procedimiento de montaje y collage,  ya que la autora no se aferra a la autobiografía clásica y se sitúa en el en el ámbito privado y cotidiano, como bien lo podemos encontrar en Las sombras que perseguimos, donde Pedro Almirante reivindica su derecho a contar historias saltando de una a otra en una continuidad sin fin.

Desde otro punto de vista: el relato que se ofrece como autobiográfico, lejos de contar los avatares de una vida, desarrolla múltiples biografías interrelacionadas.

Esta misma atomización produce que, la historia de Pedro Almirante en Las sombras que perseguimos, no sea el centro del acto narrativo.  Lo mismo sucede en Mundo, demonio y mujer, donde Renata debe repartirse entre distintas actividades encontrándose fragmentada en todas, no pudiendo verse como un sujeto entero y en posesión de su verdad.

La evocación de su infancia, origen de alegrías y miedos, realizada mediante los sueños previos al despertar, cierran cada capítulo donde Renata encuentra, generalmente, el goce y la seguridad que no tiene en su vida privada. Esto se contrapone con la inclusión de publicaciones feministas que jalonan el relato, sumado a las periódicas reuniones con amigas y colegas, testimonios de lo que Renata sufre diariamente y que trasciende su vida fundiéndose, el “yo” con el “nosotras”, en una constante búsqueda del yo interno.

La memoria fragmenta el relato de Noche en vela en un ir y venir entre el pasado y el presente, base de la novela en la que hace crisis la personalidad de Luisa obligándola a una reevaluación de su existencia y su paso de la adolescencia a la adultez que se produce respondiendo a las numerosas voces que la acompañaron en su vida. Como bien lo destaca JCS, esta memoria fragmentada es una constante en las novelas de Rima de Vallbona y surgen de la imposibilidad del sujeto de comprender la plenitud del significado de las cosas sólo desde sí, produciendo distintos niveles de focalización del relato.

En Noche en vela, la tía Leonor es la victimaria y Luisa y sus hermanos las víctimas, por lo que Luisa se debate, interiormente, en la posibilidad de perdonar a su tía opresora o guardar su odio.

La memoria y el proceso de recapitulación son una constante en las novelas  de Vallbona. Los personajes se debaten en sus miedos y están al servicio de la palabra autobiográfica.

Dice Jorge Chen Sham: “… la escritura se transforma … en un espacio de comunicación en donde los sujetos autobiográficos interactúan y se complementan entre ellos… Los personajes vallbonianos se sitúan en ese límite en el que la conciencia los obliga a conocerse y a chocarse entre ellos para descubrirse en sus experiencias individuales y en sus carencias existenciales…”. (43)

En su novelística, Rima nos presenta un sujeto frágil y la imposibilidad de establecer una cronología narrativa. Las historias transcurren y el sujeto no es dueño del discurso. Pese a tener clara noción de lo vivido, se superponen, simultáneamente, su visión interior y exterior, de modo de tener que decodificar el texto a partir de la necesidad de su comprensión para completar el conocimiento del sujeto narrador.

Jorge Chen Sham, analiza los procesos de concientización frente a las situaciones en las que la mujer se encuentra sometida como víctima.

Al respecto dice que “en la última década del sXX, la crítica hispánica se ha interesado, de manera significativa, en la producción literaria de Rima de Vallbona” (63) editándose estudios críticos y participaciones de numerosos investigadores donde se da un panorama integral de su producción, consolidándose, de esta manera, su posición entre las grandes escritoras de Hispanoamérica.

Los rasgos que la crítica destaca de manera ostensible dentro  de la obra vallboniana son los ejes de significación recurrentes, contribuyendo al estudio de sus novelas a través de los ejes patriarcales que cosifican a la mujer y le asignan su lugar en tanto objeto. Acá, Vallbona, se dirige hacia el descubrir y describir diversas estrategias que se podrían resumir como configuradoras de una conspiración de silencio en un mundo de hombres.

JCS devela los procedimientos empleados para la presentación de la mujer dentro de un patriarcado que manipula sus modos de inserción social y los relaciona con estructuras de poder en los cuales se plantea conflictos privados y públicos  en su toma de conciencia ante el universo falocéntrico en el cual está inmersa y desde el que parte su intento de emancipación. Esto no ha pasado inadvertido para la crítica desde los primeros escritos de Rima de Vallbona. Es por eso que sus textos se han transformado en paradigma de la condición de la mujer, como textos de denuncia y reivindicación donde Rima se ocupa de la mujer como sujeto subalterno supeditado a la sociedad patriarcal que la domina. Frente a esto, aparece la crítica, en primer término, de la institución matrimonial. A posteriori surge, primero, la lucha privada, y en segundo término, la lucha pública. Dentro de este universo también está el arquetipo de la mater horribilis, la mujer tirana que toma las características del macho castrador.  Ahí, Rima, muestra un distanciamiento entre el ayer del maltrato y el hoy del rompimiento y la liberación.

Estudiando cronológicamente sus novelas, vemos una evolución que, comenzando con la toma de conciencia de Noche en vela, donde está supeditada la denuncia de las formas de poder y de manipulación de la violencia familiar que produce desequilibrios psicológicos que luego ejercerán su influencia en la pareja. Luisa, la protagonista, en la vela de su tía Leo, marca un trauma que no podrá cicatrizar y que permanecerá en su memoria atormentándola en forma permanente. Incluso aparece en esta novela el abuso físico sobre María la persona más débil, la hermana enferma de Luisa cuya impotencia frente a esta agresión, lo transforma en un verdadero suplicio. Sin embargo, el monstruo de tía Leo que busca doblegar el juicio y el pensamiento de los niños,  se oculta a los ojos de la sociedad, apareciendo como un ser compasivo y maternal hacia para con sus sobrinos.

No obstante, la imposición del código de obediencia al que se encuentran sometidos en su vida cotidiana, llega a destruir su voluntad y la individualidad de cada uno de ellos. La contradicción entre lo vivido por los niños y las virtudes públicas de las que hace gala la muerta, son resaltadas en Noche en Vela mostrando la falsedad y el engaño del maltrato doméstico a que son sometidos llevando a Luisa hacia un conflicto interior entre la fe y el perdón.

La segunda novela de Rima de Vallbona, Las sombras que perseguimos, se centra en un caso de violencia doméstica, donde Benito trata de reivindicar su buen nombre a los ojos de los lectores. Sin embargo, la mujer golpeada logra tomar conciencia de la situación conyugal y puede definir su proyecto de escritora como catarsis en una terapia liberadora.

El caso de Cristina da material para un estudio exhaustivo  y científico de la violencia extrapolada de un cuadro clínico. Cristina ha sido una mujer maltratada y su historia retrata la evolución del abuso y, sobre todo, su toma de conciencia. Esto es, en muchos de los relatos de Vallbona, acompañado por la liberación del yugo masculino y por una denuncia del falocentrismo de la sociedad.

En Mundo, demonio y mujer, la voz de Renata, plantea la escritura desde un punto de vista autobiográfico, narrando una historia que no sabe si es la suya, donde se sitúa en una etapa posterior a la conciencia recobrada, en una escritura catártica y totalmente desinhibida donde el sujeto es capaz de comprender en su contradicción socio –histórica y definirse a sí mismo en una nueva dimensión y toma perspectiva del marido perfecto inventado por ella para los demás. La novela está construida de forma dispersa y fragmentada, provocando con ello la reconstrucción del sujeto  a través  el lector que asiste, desde Renata,  a la desilusión y el hastío de la gran mentira burguesa del matrimonio donde la sumisión y la tortura física y moral son los signos que transforman la relación en una relación amo – esclavo.

Las experiencias de Luisa, Cristina y Renata, de frustración, de ansia insatisfecha y de fracaso, no pueden definirse dentro de un espacio socio-histórico determinado, ya que su construcción no implica un punto de vista único totalizador.  Antes bien plantean la subjetividad de la mujer frente al sujeto varón, verdadero agresor, al que deben neutralizar para comenzar una nueva existencia. Pese a ello, vemos que los personajes, en algunos casos, no tienen las agallas suficientes como para enfrentar a su agresor, quedándose tan sólo en el odio, como Luisa frente a su tía Leo o como en el caso de Cristina y Renata, que permanecen durmiendo con el enemigo siendo todo esto conducente a una inestabilidad emocional que las lesiona. Pese a los intentos de Renata en Mundo, demonio, mujer, por destacar los logros de la liberación, se enfrenta con un muro que no le permite buscar  la libertad por el temor al futuro.

Jorge Chen Sham, analiza el proceso autobiográfico de las novelas de Rima de Vallbona y las complejas relaciones ideológicas que se entrecruzan con la obra de Miguel de Unamuno resaltando “la culpa creadora”(155) para llevarnos a la metaficcionalidad unamuniana.

La disciplinada facultad interpretativa de Sham da la pauta del encuadre analítico de la obra. Allí destaca la pluralidad del lenguaje y el rescate que hace el sujeto desde el verdadero ser y el intento de la autorealización a través de la creación intelectual. No obstante el sujeto femenino saber que, por esto debe sufrir el peso emocional cuando subvierte los códigos tradicionales erigidos en torno a un idealizado espacio doméstico y siguen agobiadas por un sentimiento de culpa aún no resuelto referente a la posición inferior de la mujer.

Las novelas de Rima de Vallbona, cifran su análisis dentro de una atmósfera de nebulosas sugerencias que también revela dramáticos momentos de una infancia que aún ejerce el poder en el subconsciente.

Radiografías del Sujeto Agónico… es un exhaustivo estudio desde la primera y premiada novela Noche en vela, hasta sus últimas obras.

María Cristina Berçaitz

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