{"id":1281,"date":"2017-06-21T22:59:16","date_gmt":"2017-06-21T22:59:16","guid":{"rendered":"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/?p=1281"},"modified":"2020-06-10T00:46:43","modified_gmt":"2020-06-10T00:46:43","slug":"alaska-maravillosa-historia-anchorage-denali-2016-1o-parte","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/?p=1281","title":{"rendered":"Alaska maravillosa: historia (Anchorage, Denali, 2016)"},"content":{"rendered":"<p>\u00a0<\/p>\n<p>Luego de disfrutar unos d\u00edas a la familia, el s\u00e1bado previo a mi partida invit\u00e9 a cenar a Jos\u00e9, mi yerno, por el D\u00eda del Padre que ser\u00eda al d\u00eda siguiente.<\/p>\n<p>El domingo, a las 4 pm, me llevaron al aeropuerto de Fort Lauderlade. Ah\u00ed me dirig\u00ed al mostrador de Alaska Airlines.<br \/>A la hora fijada partimos y luego de 7 horas de vuelo llegamos a Seattle.<\/p>\n<p>El aeropuerto es enorme y mi Gate quedaba del otro lado del mundo. Pregunt\u00e9 a una persona de vigilancia d\u00f3nde quedaba la Gate N y con sus indicaciones me pude ubicar muy bien.<\/p>\n<p>Camin\u00e9 unos trescientos metros, baj\u00e9 por una escalera mec\u00e1nica, cruc\u00e9 un gran hall tom\u00e9 un tren, baj\u00e9 en la primera estaci\u00f3n y \u00a1llegu\u00e9!<br \/>Ten\u00eda 2 horas por delante de modo que compr\u00e9 un rico caf\u00e9 y un pote de frutas secas: almendras, nueces, etc.<br \/>Lleg\u00f3 el momento de embarcar y vi a un muchachito que con dificultad preguntaba c\u00f3mo abordar el mismo avi\u00f3n que yo abordar\u00eda. Era un trabajador latino junto al que me sent\u00e9. Grande fue su alegr\u00eda cuando le habl\u00e9 en castellano pues no conoc\u00eda ni una palabra de ingl\u00e9s.<\/p>\n<p>Viajaba desde Puerto Rico hasta King Salmon para trabajar en un buque factor\u00eda. Por una tormenta en Miami hab\u00eda perdido todas las conexiones y se las reprogramaron. Su valija ya estaba en destino y \u00e9l todav\u00eda deb\u00eda tomar tres aviones m\u00e1s y luego ver la manera de llegar al barco que ya hab\u00eda zarpado.<\/p>\n<p>Hablamos de su pa\u00eds, al que visit\u00e9 hace a\u00f1os. Era tan joven que me enterneci\u00f3, y ah\u00ed me sali\u00f3 la madre, o la abuela. Le dije que le esperaba una tarea muy dura. Dejar el sol de su tierra para hundirse en una larga noche, dejar a su hija, dejar su pa\u00eds.<\/p>\n<p>Le aconsej\u00e9 que el sacrificio lo hiciera durante tres a\u00f1os, para luego regresar a su casa. Que no gastara en alcohol ya que en lugares fr\u00edos y oscuros es f\u00e1cil caer en eso, tampoco en juego ni en mujeres. Que pod\u00eda beber, incluso jugar y tener alguna mujer, pero que no perdiera la meta: ganar lo suficiente como para regresar y poner un negocio y vivir bien. Pobre chico, me escuch\u00f3 con atenci\u00f3n, me agradeci\u00f3 y me dio su direcci\u00f3n para que le escribiera.<br \/>Pero volviendo al vuelo. Ese avi\u00f3n era muy peque\u00f1o y mi asiento era de los primeros, de modo que no ve\u00eda enteramente la cabina de pasajeros. Frente a m\u00ed hab\u00eda una mampara negra con una mirilla. Eso era todo. Parec\u00eda una escenograf\u00eda, no un avi\u00f3n.<br \/>Comenz\u00f3 a carretear y levant\u00f3 vuelo.<br \/>Luego de casi tres horas llegamos. Y ah\u00ed pas\u00f3 algo gracioso. La azafata indic\u00f3 que no nos levant\u00e1ramos. El avi\u00f3n se detuvo por completo y esperamos; nadie se mov\u00eda. Finalmente la azafata, casi riendo, dijo que nos levant\u00e1ramos y abandon\u00e1ramos el avi\u00f3n. Todos hab\u00edamos sido tan obedientes que no nos movimos hasta que no nos dieron permiso.<\/p>\n<p>En el aeropuerto de Anchorage llam\u00e9 por tel\u00e9fono al Comfort inn. Ya me hab\u00edan avisado c\u00f3mo hacerlo: sobre un sector del aeropuerto hay una pared, en realidad una gran pantalla donde se encuentran los tel\u00e9fonos de todos los hoteles de la ciudad. Solamente deb\u00ed clickear el nombre del hotel en esa pantalla-pared y apareci\u00f3 el n\u00famero. Desde un tel\u00e9fono al que no hay que poner moneda alguna, lo marqu\u00e9. Desde el hotel me fueron a buscar.<\/p>\n<p>En Anchorage eran casi las cuatro de la ma\u00f1ana, hac\u00eda veinticinco horas que me hab\u00eda despertado. El vuelo hab\u00eda sido solamente de nueve horas, pero entre cambio de horario y esperas se hab\u00eda alargado mucho.<br \/>Apenas me dieron la habitaci\u00f3n, bella, c\u00f3moda, espaciosa y con un jacuzzi en el dormitorio, me dispuse a descansar.<\/p>\n<p>Dorm\u00ed unas horas y luego sal\u00ed a recorrer la ciudad. A pocos metros hab\u00eda un tranv\u00eda antiguo sin conexi\u00f3n el\u00e9ctrica, que hac\u00eda el recorrido hasta el centro de la ciudad. Con un mapa recogido en el hotel me ubiqu\u00e9 sin dificultad. Anchorage es una ciudad no muy grande, extendida, con edificios de poca altura, varios museos importantes, Universidad, y la maravillosa posibilidad de ver auroras boreales durante el invierno.<\/p>\n<p>El tranv\u00eda era gratuito. Hab\u00eda un recipiente en que se solicitaba una ayuda para el chofer y ten\u00eda varios billetes de un d\u00f3lar. Muchas veces son mujeres las que conducen micros o tranv\u00edas.<\/p>\n<p>Las calles que corren en un sentido se identifican con letras y las otras, m\u00e1s importantes, son avenidas identificadas con n\u00fameros. Muchas de ellas est\u00e1n cruzadas por puentes que unen edificios enfrentados. Una de las avenidas perimetrales lleva el nombre C\u00f3rdova, en recuerdo de Luis de C\u00f3rdova y C\u00f3rdova, almirante espa\u00f1ol que anduvo por esas tierras cuando California pertenec\u00eda a Espa\u00f1a. Ese, como muchos saben, es el apellido de mis hijos.<\/p>\n<p>Como estaba muy cansada y hambrienta, me dirig\u00ed al mejor restaurant de la ciudad: Simon &amp; Seafort. Eran las cinco de la tarde. Com\u00ed muy bien sentada a la barra. Ah\u00ed la consumici\u00f3n es menos costosa que en una mesa, y adem\u00e1s uno se siente m\u00e1s acompa\u00f1ado. Me puse a conversar largo rato con mi vecino de barra, un chico joven que estaba ah\u00ed por su trabajo, algo que ten\u00eda que ver con software. Cuando le dije que era argentina se ech\u00f3 a re\u00edr y me dijo que en ese pa\u00eds se tiraban bolsos con millones de d\u00f3lares por encima de las paredes de los conventos. No le faltaba informaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Al d\u00eda siguiente visit\u00e9 uno de los museos de la ciudad. Espacioso y moderno, con un interesante recorrido y enormes lugares construidos con vidrio dentro de los cuales se exhiben ropas de los primitivos habitantes, viviendas, etc.<\/p>\n<p>Entre estos espacios se pueden ver inmensos plasmas donde se exponen pel\u00edculas de la vida primitiva de Alaska y de la vida actual que se desarrolla en las largas noches invernales. Aprend\u00ed muchas cosas. Mujeres y hombres trabajan codo a codo en la caza y en la pesca, en la educaci\u00f3n de los hijos y en el arte. Los testimonios que uno pod\u00eda ver siempre mencionaban a las abuelas y todo lo que hab\u00edan aprendido de ellas. Tienen muchos meses de oscuridad como para no desarrollar la amistad y las artes. Alaska es un ejemplo de supervivencia.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/1.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-1284 alignnone\" src=\"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/1.jpg\" alt=\"\" width=\"659\" height=\"371\" srcset=\"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/1.jpg 659w, http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/1-300x169.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 659px) 100vw, 659px\" \/><\/a><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>HISTORIA<\/p>\n<p>Su historia es apasionante. El primer explorador, Vitus Bering, de origen dan\u00e9s, se embarc\u00f3 por orden de Pedro el Grande de Rusia, para viajar hacia el Este y descubrir tierras desconocidas. Previo a esto debi\u00f3 atravesar Siberia. En 1741 parti\u00f3 a bordo del San Pedro. El buque San Pablo los acompa\u00f1aba.<\/p>\n<p>Durante una tormenta ambos barcos se separaron y Bering no supo m\u00e1s del San Pablo. Finalmente tocaron tierra, hab\u00edan llegado al golfo de Alaska. En ese lugar cargaron agua y levantaron algunas piedras y ramas. Por temor a habitantes posiblemente belicosos, Bering estuvo tan s\u00f3lo tres horas en tierra. Tantos a\u00f1os para llevar a cabo una expedici\u00f3n tan costosa y estar tan poco tiempo en tierra.<\/p>\n<p>Emprendieron el regreso. El San Pedro naufrag\u00f3 frente a una isla donde Bering falleci\u00f3 y fue enterrado ah\u00ed. Desde entonces se la conoce con su nombre. Los pocos sobrevivientes permanecieron durante todo el invierno aliment\u00e1ndose con nutrias del \u00e1rtico. En la primavera de 1742 regresaron a Siberia en un barco construido con los restos del San Pedro. Las pieles de nutria que llevaban despertaron la codicia de los hombres y provocaron que el Zar quisiera colonizar la tierra descubierta. Solamente se acercaban a las costas. El interior segu\u00eda inexplorado.<\/p>\n<p>Hoy se afirma que los primitivos habitantes llegaron a trav\u00e9s del actual estrecho de Bering provenientes de Siberia. Se supone que la regi\u00f3n del estrecho estaba unida y que a trav\u00e9s de ella se produjo esa migraci\u00f3n. Luego de la \u00faltima glaciaci\u00f3n se separ\u00f3 al elevarse el nivel del mar. A la vista estaban el archipi\u00e9lago y las islas Aleutianas.<\/p>\n<p>En <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/1542\">1542<\/a> los rusos hab\u00edan conquistado la <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Siberia\">Siberia<\/a> occidental, en <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/1620\">1620<\/a> la central, y en <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/1650\">1650<\/a> la oriental. En <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/1671\">1671<\/a> llegaron al oc\u00e9ano Pac\u00edfico y en <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/1742\">1742<\/a> cruzaron el <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Estrecho_de_Bering\">estrecho de Bering<\/a>, dando inicio as\u00ed a la exploraci\u00f3n de <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Alaska\">Alaska<\/a>.<\/p>\n<p>El veinticuatro de septiembre de 1794 llegaron a la Isla Kodiak ocho monjes ortodoxos. La misi\u00f3n creci\u00f3 hasta convertirse en la di\u00f3cesis de Alaska y las islas Aleutianas que luego, debido a su crecimiento, pas\u00f3 a ser la di\u00f3cesis de las Aleutianas y Am\u00e9rica del Norte en febrero de 1900. Alaska recibe el nombre del vocablo <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Idioma_aleutiano\">aleutiano<\/a> <em>alyeska<\/em> o <em>alaxsxaq<\/em>, que significa \u00abtierra grande\u00bb.<\/p>\n<p>La iglesia ortodoxa rusa desarroll\u00f3 una labor, no solamente evangelizadora, sino tambi\u00e9n humana.<\/p>\n<p>En 1867, a instancias del Secretario de Estado estadounidense William H. Seward, Estados Unidos compr\u00f3 al imperio Ruso, por un valor de 7,2 millones de d\u00f3lares los 1.518.800 km cuadrados del actual estado de Alaska, que super\u00f3 en tama\u00f1o al estado de Texas. La negociaci\u00f3n en el Congreso fue muy dura, y se aprob\u00f3 por un solo voto a favor recibiendo m\u00faltiples cr\u00edticas de la prensa. La operaci\u00f3n se hizo efectiva el dieciocho de octubre de 1867. Sin embargo, el descubrimiento de oro a partir de la d\u00e9cada de 1890 cambi\u00f3 por completo la percepci\u00f3n sobre esta inversi\u00f3n. Alaska se ha convertido en la actualidad en uno de los principales yacimientos de materias primas para Estado Unidos. Un negocio inmejorable por donde se le mire.<\/p>\n<p>Luego de la compra de Alaska por los Estados Unidos, se definieron los l\u00edmites entre Siberia y Alaska, entre el oc\u00e9ano Glaciar \u00c1rtico y el Pac\u00edfico y entre las islas Di\u00f3medes, dos islotes de piedra separados por unos pocos kil\u00f3metros. La isla Di\u00f3mede mayor pertenece a Rusia, y la Di\u00f3mede menor, pertenece a los Estados Unidos de Am\u00e9rica. Las separan 3.7 km de distancia, apenas algo m\u00e1s ancho que el estrecho de Messina.<\/p>\n<p>Luego de la compra del territorio, muchos intentaron explorar \u2018la nevera de Seward\u2019. Llegaron al r\u00edo Copper, que promet\u00eda pieles y minerales de cobre. Desde ah\u00ed se organizaron expediciones con gran cantidad de hombres y de v\u00edveres. Todas ellas fracasaron. Finalmente Henry Allen, un teniente de veinticinco a\u00f1os, decidi\u00f3 partir en forma muy poco tradicional, y lo hizo con tan s\u00f3lo dos hombres. Los tres comenzaron a internarse por la desembocadura del r\u00edo Copper. Astuto y carism\u00e1tico, se hizo ayudar con los nativos de la zona, as\u00ed se aseguraba una amistosa llegada con los dem\u00e1s. Estos nativos conoc\u00edan las rutas. Llegaron hasta el r\u00edo Yukon y el Koyukuk. Henry Allen fue, en esos a\u00f1os, quien m\u00e1s se intern\u00f3 en el territorio. M\u00e1s adelante, a finales del siglo XIX al descubrirse oro en el r\u00edo Yuk\u00f3n y en uno de sus afluentes, el r\u00edo Klondike se desat\u00f3 la fiebre del oro y la colonizaci\u00f3n masiva. Muchos hombres fallecieron en la tentativa de hacerse ricos r\u00e1pidamente.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>EL AISLAMIENTO DE LA ZONA- NOME. As\u00ed se llam\u00f3 por error, estaba escrito: C.Name? Y fue traducido por cabo Nome, y as\u00ed figur\u00f3 en los mapas para siempre.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Durante el invierno el mar de Bering se transforma en una llanura de hielo y tormentas de nieve que la azotan. En un extremo de Alaska, un pueblo llamado Nome, se aferra al borde del continente americano. Est\u00e1 situado a 160 km al sur del c\u00edrculo polar \u00e1rtico y a 240 km, a trav\u00e9s del mar de Bering, de Siberia. Es un pueblo aislado del mundo. En 1925 eran tan s\u00f3lo mil quinientos habitantes descendientes de aquellos que llegaron durante la fiebre del oro. La vida en esa ciudad es dur\u00edsima. Solo hay cuatro horas de luz y est\u00e1n rodeados por un mar helado. En esos a\u00f1os de 1925 se desencaden\u00f3 una epidemia de difteria y no hab\u00eda suero para atender a toda la poblaci\u00f3n, los ni\u00f1os eran los m\u00e1s afectados. Hab\u00eda suero en Anchorage, a 1600 km de distancia. No hab\u00eda forma de llevarlo por aire porque el motor caliente de los aviones no resist\u00eda el fr\u00edo, tan s\u00f3lo se pod\u00eda por tierra y en trineo en una Alaska a\u00fan sin caminos. El tel\u00e9grafo era la forma de comunicaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Desde Anchorage partieron los trineos con perros atados por parejas. Una vara los un\u00eda a todo lo largo. Normalmente s\u00f3lo se pueden hacer 40 km por d\u00eda, pero deb\u00edan recorrerse 1600 km en el menor tiempo posible pues el suero era la \u00fanica salvaci\u00f3n. El camino se realiz\u00f3 en cinco d\u00edas y medio. Varios fueron los conductores y los perros que lo hicieron posible. Cada tantos kil\u00f3metros estaban apostados los relevos, con perros y conductores frescos. Cuando llegaron frente al mar de Bering el conductor del trineo, Leonard Seppala, tuvo que tomar la decisi\u00f3n de atravesarlo o bordearlo. Y decidi\u00f3 atravesar la masa helada. En medio de la ruta se levant\u00f3 una fuerte tormenta que destruy\u00f3 la capa de hielo, pero Seppala hab\u00eda terminado de cruzarla ahorrando as\u00ed un d\u00eda entero. Su perro, Togo, es considerado como el h\u00e9roe olvidado del recorrido a Nome. Otro de sus perros, Fritz, es preservado en exhibici\u00f3n en el Museo Memorial Carrie M. McLain en Nome.<\/p>\n<p>El conductor del \u00faltimo relevo fue <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/w\/index.php?title=Gunnar_Kaasen&amp;action=edit&amp;redlink=1\">Gunnar Kaasen<\/a>, cuya hija estaba enferma. El perro capit\u00e1n del trineo fue <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Balto\">Balto<\/a>. Este perro gu\u00eda nunca hab\u00eda estado en esa ubicaci\u00f3n. Apenas partieron se desat\u00f3 una fuerte tormenta, la nevisca imped\u00eda la visi\u00f3n, pero Balto, guiado por su olfato, encontr\u00f3 la ruta y lleg\u00f3 a tiempo con el suero para salvar las vidas y terminar con la epidemia. Una estatua de Balto se encuentra cerca del zool\u00f3gico en <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Central_Park\">Central Park<\/a>, en la ciudad de <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Nueva_York\">Nueva York<\/a>. Hoy este trayecto se realiza en avi\u00f3n con motor fr\u00edo y toma tan s\u00f3lo siete horas.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>ADELANTOS DURANTE LA GUERRA<\/p>\n<p>En 1942, durante la Segunda Guerra Mundial fue cuando se hizo la autopista de 2400 km que conecta Alaska con Canad\u00e1 y los cuarenta y ocho estados de Estados Unidos de Am\u00e9rica. Fueron diez mil hombres pertenecientes al ej\u00e9rcito, quienes la construyeron. Partieron sin saber por d\u00f3nde pasar\u00eda esta autopista, solamente que deber\u00edan travesar bosques, lagos y la tundra helada. El plan fue hacer una carretera desde la Columbia Brit\u00e1nica, en Canad\u00e1, hasta Fairbanks, en Alaska. El km 0 se ubic\u00f3 en Dawson Creek (Arroyo).<\/p>\n<p>El gran detonante fue la imposibilidad de atravesar los estados para abastecer a la tropa que deb\u00eda defender al pa\u00eds de la invasi\u00f3n japonesa Los ingenieros comenzaron a trabajar sin planos y sin proyectos, todo se iba resolviendo a medida que aparec\u00edan las dificultades. Ignoraban con qu\u00e9 se iban a encontrar. Para los soldados de color el clima fue un shock. Para colmo los blancos, sin confiar en ellos, los dejaban a un lado. Los unos se quedaban con picos y palas mientras los otros con la maquinaria pesada. A tal punto que el grupo de ingenieros de color terminaron levantando los escombros que los blancos produc\u00edan. Finalmente llegaron ante un paso sobre el que hab\u00eda que construirse un puente de muy dif\u00edcil ejecuci\u00f3n. El jefe de los ingenieros de color, el blanco Heath Twichell, solicit\u00f3 que fueran sus hombres quienes resolvieran el puente. Se les autoriz\u00f3 hacerlo, pero solamente si lo ejecutaban en cinco d\u00edas. Comenzaron la obra y con herramientas de mano se las ingeniaron para construirlo en tres d\u00edas. A partir de ese momento al grupo de ingenieros de color se le encarg\u00f3 la realizaci\u00f3n de todos los puentes.<\/p>\n<p>Para construir esta larga ruta se volaron monta\u00f1as, se derribaron bosques, se rellenaron terrenos. Fue una dura lucha entre la naturaleza y el hombre.<\/p>\n<p>Se hab\u00edan construido los primeros 1200 km, realizados en cinco meses, cuando se encontraron con aguas subterr\u00e1neas. Para poder cruzar la ruta se rellenaron con gravilla esos terrenos, se alisaron luego y, sorteando el barro y las dificultades lograron completar los 2400 km. La carretera se termin\u00f3 en octubre de 1942. Por ella se enviaron suministros a los soldados apostados para luchar contra los japoneses que hab\u00edan invadido las islas Aleutianas Attu y Kiska, para comenzar desde ah\u00ed la invasi\u00f3n de Norteam\u00e9rica. Fue cruenta la lucha para recuperar la isla de Attu. Luego de esto, la isla Kiska fue abandonada la noche anterior al ataque, por lo que las tropas americanas invadieron una isla deshabitada.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>La historia de estas islas comenz\u00f3 con la obra misionera de la <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Iglesia_ortodoxa_rusa\">Iglesia Ortodoxa Rusa<\/a>. El veinticuatro de septiembre de 1794 llegaron a la isla de Kodiak ocho monjes. La misi\u00f3n se convirti\u00f3 en la di\u00f3cesis de Alaska y las islas Aleutianas, que luego, debido a su crecimiento, pas\u00f3 a ser la di\u00f3cesis de las Aleutianas y Am\u00e9rica del Norte en febrero de 1900. La iglesia ortodoxa rusa desarroll\u00f3 una labor, no solamente evangelizadora, sino tambi\u00e9n humana, como queda dicho.<\/p>\n<p>M\u00e1s tarde, cuando California a\u00fan era espa\u00f1ola, los sacerdotes cat\u00f3licos continuaron su obra. Entre estos, uno de los m\u00e1s destacados fue el leon\u00e9s Segundo Llorente Villa, que desde Espa\u00f1a se dirigi\u00f3 al lugar m\u00e1s rec\u00f3ndito del mundo para llevar la palabra de Dios. Es en Anchorage donde se encuentra la Catedral de la Sagrada Familia, madre de la Arquidi\u00f3cesis y sede del Arzobispado. En la Iglesia de Guadalupe de Anchorage se celebra misa en espa\u00f1ol para la gran comunidad de hispanos que ah\u00ed viven. Peruanos que llevaron sus costumbres y su gastronom\u00eda, argentinos que ense\u00f1an, entre otras cosas, a bailar tango, portorrique\u00f1os, etc.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Pero dejemos a un lado la historia de Alaska y sigamos con mi paseo.<\/p>\n<p>Luego de visitar el museo asist\u00ed a la proyecci\u00f3n de una documental sobre las auroras boreales. Dicen que ver una es la m\u00e1s maravillosa experiencia. Adem\u00e1s no se pueden prever, suceden. Uno puede estar meses esperando, y nada. O pueden visualizarse varias en noches sucesivas. Las part\u00edculas met\u00e1licas suspendidas en la atm\u00f3sfera son las que les dan el color que nunca es el mismo, y el viento les da la forma que siempre es diferente.<\/p>\n<p>La pel\u00edcula hab\u00eda sido rodada durante un largo invierno. Un tr\u00edpode, una c\u00e1mara y mucha paciencia. Hermoso verlo y sentirlo. Nadie puede quedar indiferente ante tanta belleza.<\/p>\n<p>Compr\u00e9 algunas fotos para mis hijos y para m\u00ed, de modo de no olvidar nunca lo visto y sentido durante la exhibici\u00f3n de la pel\u00edcula, ya que jam\u00e1s podr\u00e9 ver ninguna aurora personalmente. Me espanta el fr\u00edo.<\/p>\n<p>Pregunt\u00e9 a la joven que me vendi\u00f3 las fotos cu\u00e1l era el mejor lugar para comer en Anchorage. Su respuesta: Simon &amp; Seafort. Y ah\u00ed fui nuevamente. La comida fue exquisita.<\/p>\n<p>En Anchorage, y posteriormente en todo mi viaje por Alaska, me llam\u00f3 la atenci\u00f3n encontrar hombres tan bellos, guapos, o como quieran decirlo. En la foto de Simon &amp; Seafort hay uno de muestra.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/2.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-1285 alignnone\" src=\"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/2.jpg\" alt=\"\" width=\"314\" height=\"520\" srcset=\"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/2.jpg 314w, http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/2-181x300.jpg 181w\" sizes=\"(max-width: 314px) 100vw, 314px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Foto tomada en Simon &amp; Seafort<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Varias veces recorr\u00ed la ciudad en mi corta estancia.<\/p>\n<p>\u00a1Pensar que las avenidas que yo recorr\u00eda tan tranquila hab\u00edan sido destruidas por un gran terremoto en 1964! Como tambi\u00e9n lo fue casi toda la ciudad y hasta la catedral.<br \/>Al d\u00eda siguiente deb\u00eda dejar la Anchorage con destino a Denali para recorrer el Parque Nacional, ver los osos polares y la distinta fauna.<\/p>\n<p>Tom\u00e9 el tren con c\u00fapula de vidrio y viaj\u00e9 a mi destino. Un viaje de maravilla, no s\u00f3lo por el contexto sino tambi\u00e9n por el paisaje. El coche en el que viajaba permit\u00eda, a trav\u00e9s de su c\u00fapula transparente, unificar campos, lagos y cielos. El coche comedor al que me dirig\u00ed a mediod\u00eda ten\u00eda manteles y servilletas de tela, cubiertos de acero, flores en la mesa.<\/p>\n<p>Un tren lujoso y una comida exquisita. Todo estaba incluido en mi pasaje. Y vali\u00f3 la pena disfrutarlo.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/3.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-1286 alignnone\" src=\"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/3.jpg\" alt=\"\" width=\"659\" height=\"371\" srcset=\"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/3.jpg 659w, http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/3-300x169.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 659px) 100vw, 659px\" \/><\/a><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/4.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-1287 alignnone\" src=\"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/4.jpg\" alt=\"\" width=\"659\" height=\"371\" srcset=\"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/4.jpg 659w, http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/4-300x169.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 659px) 100vw, 659px\" \/><\/a><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>DENALI (El m\u00e1s grande)<\/p>\n<p>Llegamos a Denali. Junto a la estaci\u00f3n estaban apostados varios buses con el nombre de los diferentes hoteles: el m\u00edo era el Hotel Grande Denali. Hacia ese bus me dirig\u00ed. Con los apellidos y mostrando el voucher nos entregaron un cart\u00f3n plegado d\u00f3nde se ve\u00eda escrito el nombre del hu\u00e9sped y, en el pliegue del cart\u00f3n, el n\u00famero de habitaci\u00f3n y la llave de la misma.<\/p>\n<p>Al llegar al hotel en medio de la monta\u00f1a, me dirig\u00ed por largos corredores y ascensores hasta mi espacioso y luminoso \u2018hogar\u2019. Al poco rato golpearon mi puerta y me entregaron las valijas de las que me hab\u00eda separado en Anchorage.<br \/>No pude dejar de sorprenderme de la perfecta organizaci\u00f3n. Desde Anchorage a Denali sin problemas.<br \/>Ya era el atardecer, el viaje hab\u00eda durado siete horas. Me dirig\u00ed a la casa principal done se encontraban el lobby, los salones para conferencias, algunos negocios de recuerdos, lugares para comprar golosinas o un snack. Tambi\u00e9n estaban el bar y el restaurante rodeados por balcones y terrazas donde se pod\u00eda comer o tomar algo.<\/p>\n<p>Com\u00ed en la barra y luego me fui a descansar pues al d\u00eda siguiente recorrer\u00eda el Parque Nacional Denali.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/5.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-1288 alignnone\" src=\"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/5.jpg\" alt=\"\" width=\"659\" height=\"371\" srcset=\"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/5.jpg 659w, http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/5-300x169.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 659px) 100vw, 659px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Hotel Grande Denali<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/6.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-1289 alignnone\" src=\"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/6.jpg\" alt=\"\" width=\"659\" height=\"371\" srcset=\"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/6.jpg 659w, http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/6-300x169.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 659px) 100vw, 659px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Vista desde el hotel Grande Denali<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>PARQUE NACIONAL DENALI<\/p>\n<p>Partimos temprano en la ma\u00f1ana en un micro de media distancia. Recorrimos lugares que en invierno son un manto de hielo y nieve. A lo lejos pudimos observar alg\u00fan oso blanco, alg\u00fan reno, incluso algunos alces con sus grandes astas que solamente ostentan los machos, adem\u00e1s de un colgajo en la papada, y tambi\u00e9n algunos animalitos peque\u00f1os. En un momento el cansancio me venci\u00f3. Luego, cuando nos detuvimos a almorzar, un se\u00f1or de Texas me dijo que era imperdonable que me hubiera quedado dormida. Le dije que su voz era maravillosa, que me encantaba. Y no molest\u00f3 m\u00e1s.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/7.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-1290 alignnone\" src=\"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/7.jpg\" alt=\"\" width=\"659\" height=\"371\" srcset=\"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/7.jpg 659w, http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/7-300x169.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 659px) 100vw, 659px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Paisaje de Denali<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/8.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-1291 alignnone\" src=\"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/8.jpg\" alt=\"\" width=\"659\" height=\"371\" srcset=\"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/8.jpg 659w, http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/8-300x169.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 659px) 100vw, 659px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Monte Denali<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>El chofer del micro nos propuso sobrevolar el macizo de Denali. Luego de meditarlo un rato me dije que, pese al costo, no pod\u00eda desaprovechar la oportunidad, ya que no creo que pueda volver a ese lugar tan lejano. Y me decid\u00ed. Lo sobrevol\u00e9 en un cessna de seis plazas.<\/p>\n<p>Nos repartieron por peso. El piloto era rubio, alto, y delgado, a su lado sent\u00f3 al m\u00e1s grandote y gordo. Luego dos personas de contextura normal, y los de talla m\u00e1s peque\u00f1a fuimos detr\u00e1s.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/9.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-1292 alignnone\" src=\"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/9.jpg\" alt=\"\" width=\"659\" height=\"371\" srcset=\"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/9.jpg 659w, http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/9-300x169.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 659px) 100vw, 659px\" \/><\/a><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>La sensaci\u00f3n, porque fue lo que prim\u00f3 en m\u00ed, fue la de estar en una pel\u00edcula. Nos pusieron auriculares con micr\u00f3fono incorporado. Todos pod\u00edamos hablar y escucharnos. El piloto hablaba explicando qu\u00e9 se ve\u00eda por las ventanillas, y su \u2018copiloto\u2019 le respond\u00eda. A veces interven\u00edan en la conversaci\u00f3n la pareja que estaba sentada en medio del avi\u00f3n. De pronto pregunt\u00f3 qu\u00e9 pasaba atr\u00e1s, y por qu\u00e9 ambos pasajeros est\u00e1bamos tan callados. El sonido sobre todo, y el \u00e1mbito me transportaban, y me sumerg\u00ed en la emoci\u00f3n que me embargaba atisbando por entre las alas que se recortaban sobre la monta\u00f1a, en el cielo que la ventanilla dejaba ver, en la sombra de nuestro avi\u00f3n sobre el campo verde, y en el sonido de la voz del piloto. Cuando baj\u00e9 no falt\u00f3 la foto en el Parque Nacional Denali, rodeado de monta\u00f1as y glaciares que reci\u00e9n hab\u00eda visto desde lo alto. La pel\u00edcula hab\u00eda terminado. Y por supuesto no falt\u00f3 la foto del cessna y su piloto conmigo.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/10.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-1293 alignnone\" src=\"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/10.jpg\" alt=\"\" width=\"659\" height=\"371\" srcset=\"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/10.jpg 659w, http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/10-300x169.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 659px) 100vw, 659px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Al regresar al hotel me dirig\u00ed a la barra, donde ya el mozo me conoc\u00eda. Com\u00ed muy bien, como todas las noches. Antes de retirarme a dormir reserv\u00e9 un lugar para ver el Teatro-Cena en Denali.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>CANILES<\/p>\n<p>Al d\u00eda siguiente visitamos los caniles, tan importantes para el pueblo de Alaska, ya que de los perros dependen durante el invierno. Fue muy interesante la larga charla explicativa sobre c\u00f3mo se criaban, entrenaban y alimentaban los animales. Adem\u00e1s de las traves\u00edas que realizan en trineo y c\u00f3mo se hace para soportar las bajas temperaturas que congelan cualquier parte del cuerpo que no se cubra.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/11.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-1294 alignnone\" src=\"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/11.jpg\" alt=\"\" width=\"499\" height=\"371\" srcset=\"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/11.jpg 499w, http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/11-300x223.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 499px) 100vw, 499px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Trineo y usuario<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/12.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-1295 alignnone\" src=\"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/12.jpg\" alt=\"\" width=\"314\" height=\"520\" srcset=\"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/12.jpg 314w, http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/12-181x300.jpg 181w\" sizes=\"(max-width: 314px) 100vw, 314px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Un futuro perro de trineo<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/13.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-1296 alignnone\" src=\"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/13.jpg\" alt=\"\" width=\"659\" height=\"371\" srcset=\"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/13.jpg 659w, http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/13-300x169.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 659px) 100vw, 659px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Rueda de entrenamiento<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>UNA CENA DE OTRA \u00c9POCA<\/p>\n<p>A la hora convenida nos encontramos aguardando un bus. Para mayor comodidad nos indicaban el color, nombre, logo, o cualquier otra cosa que sirviera para su identificaci\u00f3n. Nos llevaron a un grupo del hotel, y de otros hoteles. Cuando partimos pasamos por la ruta al pie de Grande Denali. Me fij\u00e9 bien y no encontr\u00e9 m\u00e1s que comercios y restaurantes. No se ve\u00edan casas. Como \u00edbamos para Denali, pens\u00e9 que ser\u00eda el pueblo y finalmente ver\u00eda c\u00f3mo eran las viviendas. Al llegar encontramos el Teatro &#8211; Cena en medio de una plaza, escenario t\u00edpico del Far West que recordaba de las pel\u00edculas de mi infancia. Junto al teatro hay un molino con recipientes para batear oro.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/14.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-1297 alignnone\" src=\"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/14.jpg\" alt=\"\" width=\"659\" height=\"371\" srcset=\"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/14.jpg 659w, http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/14-300x169.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 659px) 100vw, 659px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Molino para batear oro<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/15.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-1298 alignnone\" src=\"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/15.jpg\" alt=\"\" width=\"659\" height=\"371\" srcset=\"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/15.jpg 659w, http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/15-300x169.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 659px) 100vw, 659px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Denali<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Ese era, en teor\u00eda, el pueblo de Denali. Viviendas\u2026 ninguna, pero era el pueblo donde los habitantes hacen diariamente sus compras. La gente vive en los alrededores. Son todas ciudades o pueblos que no llegan a los mil habitantes.<br \/>El Teatro estaba cerrado hasta las 7,30, seg\u00fan se le\u00eda en un cartel sobre la puerta, por lo que camin\u00e9 un poco y saqu\u00e9 fotos.<br \/>Puntual, a la hora indicada, un joven vestido de campesino se par\u00f3 ante a la puerta se puso a hablar, todos nos acercamos. Estaba recitando \u00abSue\u00f1o de una noche de verano\u00bb. Casi muero de placer, jam\u00e1s la escuche recitar en ingl\u00e9s, recod\u00e9 la primera vez que o\u00ed La Divina Comedia en italiano. \u00a1Qu\u00e9 maravilla!<br \/>Ingresamos al local y nos sentaron a largas mesas sobre largos bancos, llenaron la mesa con ollas de comida, y para beber, t\u00e9 fr\u00edo y agua fr\u00eda. La comida deliciosa. Luego de la cena, el espect\u00e1culo.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/16.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-1299 alignnone\" src=\"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/16.jpg\" alt=\"\" width=\"659\" height=\"371\" srcset=\"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/16.jpg 659w, http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/16-300x169.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 659px) 100vw, 659px\" \/><\/a><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/17.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-1300 alignnone\" src=\"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/17.jpg\" alt=\"\" width=\"659\" height=\"371\" srcset=\"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/17.jpg 659w, http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/17-300x169.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 659px) 100vw, 659px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Un sector del escenario<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/18.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-1301 alignnone\" src=\"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/18.jpg\" alt=\"\" width=\"659\" height=\"371\" srcset=\"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/18.jpg 659w, http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/18-300x169.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 659px) 100vw, 659px\" \/><\/a><\/p>\n<p>La compa\u00f1\u00eda en pleno<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>DE DENALI A ANCHORAGE<\/p>\n<p>Al d\u00eda siguiente regres\u00e9 por micro a Anchorage. El viaje distinto y maravilloso.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/19.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-1302 alignnone\" src=\"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/19.jpg\" alt=\"\" width=\"659\" height=\"371\" srcset=\"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/19.jpg 659w, http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/19-300x169.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 659px) 100vw, 659px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Nos detuvimos en un lugar que me record\u00f3 el Llao Llao donde pudimos beber algo e ir al ba\u00f1o.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/20.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-1303 alignnone\" src=\"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/20.jpg\" alt=\"\" width=\"659\" height=\"371\" srcset=\"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/20.jpg 659w, http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/20-300x169.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 659px) 100vw, 659px\" \/><\/a><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/21.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-1304 alignnone\" src=\"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/21.jpg\" alt=\"\" width=\"659\" height=\"371\" srcset=\"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/21.jpg 659w, http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/21-300x169.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 659px) 100vw, 659px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Llegamos a Anchorage luego de seis horas de viaje, justo a tiempo para ir a comer a Simon &amp; Seafort, al que me traslad\u00e9 en el tranv\u00eda sin conexi\u00f3n el\u00e9ctrica de siempre.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/22.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-1305 alignnone\" src=\"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/22.jpg\" alt=\"\" width=\"659\" height=\"371\" srcset=\"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/22.jpg 659w, http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/22-300x169.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 659px) 100vw, 659px\" \/><\/a><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>HACIA WHITTIER PARA EMBARCAR<\/p>\n<p>Part\u00ed al d\u00eda siguiente para Whittier, que fue una base americana muy importante durante la Segunda Guerra Mundial. En la estaci\u00f3n de Anchorage me acerqu\u00e9 a una se\u00f1ora que parec\u00eda estar sola, Susan Dawson. Nos pusimos a conversar. Ambas har\u00edamos el crucero, por lo que pensamos compartir el tiempo. En el tren nuestros asientos no coincid\u00edan. Ella se dirigi\u00f3 a un sector y yo a otro. A ella le toc\u00f3 sentarse junto a una se\u00f1ora, Melinda, que tambi\u00e9n tomar\u00eda el mismo crucero. Decidimos estar juntas, pero no demasiado, en ese barco al que no le falta nada.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/23.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-1306 alignnone\" src=\"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/23.jpg\" alt=\"\" width=\"659\" height=\"371\" srcset=\"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/23.jpg 659w, http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/23-300x169.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 659px) 100vw, 659px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Paisaje de Anchorage a Whittier<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/24.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-1307 alignnone\" src=\"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/24.jpg\" alt=\"\" width=\"659\" height=\"371\" srcset=\"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/24.jpg 659w, http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/24-300x169.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 659px) 100vw, 659px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Paisaje de Anchorage a Whittier<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/25.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-1308 alignnone\" src=\"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/25.jpg\" alt=\"\" width=\"659\" height=\"371\" srcset=\"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/25.jpg 659w, http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/25-300x169.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 659px) 100vw, 659px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Tren de Anchorage a Whittier<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/26.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-1309 alignnone\" src=\"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/26.jpg\" alt=\"\" width=\"659\" height=\"371\" srcset=\"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/26.jpg 659w, http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/26-300x169.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 659px) 100vw, 659px\" \/><\/a><\/p>\n<p>A lo lejos se ve el barco<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Me llam\u00f3 la atenci\u00f3n que mucha gente de Anchorage toma el tren hasta Whittier como un paseo para compartir en familia. Es un viaje de cuatro horas que realmente se disfruta. Pero la historia no termina ac\u00e1, sigue m\u00e1s adelante.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n\n\n<p><em><span class=\"has-inline-color has-vivid-cyan-blue-color\">Si quer\u00e9s conocer como contin\u00faa la historia, leela ac\u00e1: <\/span><\/em><a href=\"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/?p=2083\"><span class=\"has-inline-color has-vivid-cyan-blue-color\">http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/?p=2083<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 Luego de disfrutar unos d\u00edas a la familia, el s\u00e1bado previo a mi partida invit\u00e9 a cenar a Jos\u00e9,<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":1305,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[39,36],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1281"}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1281"}],"version-history":[{"count":18,"href":"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1281\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2116,"href":"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1281\/revisions\/2116"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/1305"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1281"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1281"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1281"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}