{"id":1720,"date":"2018-11-21T00:36:54","date_gmt":"2018-11-21T00:36:54","guid":{"rendered":"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/?p=1720"},"modified":"2019-02-22T00:46:30","modified_gmt":"2019-02-22T00:46:30","slug":"palabras-de-antonio-requeni-cuento-cuentos","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/?p=1720","title":{"rendered":"Palabras de Antonio Requeni &#8211; Cuento Cuentos"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\">CUENTO CUENTOS<br \/>\nde<br \/>\nMar\u00eda Cristina Ber\u00e7aitz<\/p>\n<p>Prol\u00edfica y multifac\u00e9tica, Mar\u00eda Cristina Ber\u00e7aitz ha incursionado en todos los g\u00e9neros con incuestionable solvencia e impronta personal. Poes\u00eda, cuento, novela y teatro, as\u00ed como literatura infantil, son testimonios de su talento y versatilidad. En el caso del libro que estamos presentando, la autora nos muestra los m\u00faltiples rasgos de una f\u00e9rtil imaginaci\u00f3n y, tambi\u00e9n, en algunos momentos, su iron\u00eda y sentido del humor. Con un ritmo estimulante y ameno va relatando episodios que se ambientan en espacios cotidianos, o abordan el \u00e1mbito de lo fant\u00e1stico, siempre con un desenlace sorpresivo, inesperado.<\/p>\n<p>En las primeras p\u00e1ginas Mar\u00eda Cristina advierte que sus cuentos \u201cson tan dispares entre s\u00ed como los vidrios de un caleidoscopio\u201d. Dispares, efectivamente, en su formato y contenido. Cuentos de una carilla alternan con otros m\u00e1s extensos. Su originalidad, por otra parte, se presenta ya desde la primera pieza narrativa \u201cArco Iris de colores\u201d y la que le sigue, \u201cA vos\u201d, una p\u00e1gina entre melanc\u00f3lica, dram\u00e1tica, y po\u00e9tica.<\/p>\n<p>Ser\u00eda dif\u00edcil seguir enumerando t\u00edtulos y comentar cada uno de los cuentos. No obstante, quiero hacer hincapi\u00e9 en algunos que me impactaron desde un punto de vista a la vez intelectual y emotivo como \u201cUn barril lleno de whisky\u201d y el que le sigue, \u201cEl pibe\u201d, impregnado de una ternura dolorosa, sentimiento que no excluye la velada cr\u00edtica social. Y as\u00ed hasta llegar a los cuentos finales, pasando por algunos antol\u00f3gicos como \u201cEl Manchado\u201d, vigoroso relato protagonizado por un caballo; \u201cHermana, querida hermana\u201d, una relaci\u00f3n incestuosa entre dram\u00e1tica e ir\u00f3nica; la sensualidad de \u201cBajo la luz de la luna\u201d, con un desenlace absolutamente imprevisto; el erotismo matizado de gracia de \u201cLa asistente del doctor\u201d; el sesgo kafkiano de \u201cLa oscuridad\u201d; el notable desarrollo de \u201cLos mellizos\u201d y una narraci\u00f3n, \u201cEl restaurador\u201d, que es, en esencia, una met\u00e1fora del artista que se entrega plenamente a su obra, confundiendo con ella su propia vida, al punto de que \u00e9l es su obra, de que sus sue\u00f1os y su sangre se funden en ella.<\/p>\n<p>Y he dejado para el final un cuento verdaderamente admirable, un relato que, al menos para m\u00ed, cabr\u00eda reconocer como magistral. Hablo de la historia pat\u00e9tica, m\u00e1s a\u00fan: horripilante, de \u201cSeraf\u00edn\u201d, donde el efecto del crescendo narrativo va apoder\u00e1ndose del lector hasta ser casi intolerable. No intolerable la lectura, aclaro, sino lo que la autora narra, lo horrible de la trama, lo que ocurre dentro del cuento.<\/p>\n<p>Necesario es reiterar lo que constituye el denominador com\u00fan de todas estas piezas; sus finales sobrecogedores, la sorpresa que genera en el lector esa habilidad de la autora que es, junto con su imaginaci\u00f3n, uno de sus insoslayables m\u00e9ritos literarios.<br \/>\n\u201cEl estilo es el hombre\u201d, escribi\u00f3 Buffon. Claro, en aquella \u00e9poca las mujeres no escrib\u00edan o lo hac\u00edan con seud\u00f3nimos masculinos; porque el estilo es tambi\u00e9n mujer. Y el de Mar\u00eda Cristina Ber\u00e7aitz, sin desmedro del que caracteriz\u00f3 poes\u00edas, novelas o piezas de teatro, es en el g\u00e9nero cuent\u00edstico un estilo destacable por su originalidad. Mar\u00eda Cristina es una escritora que hace gala en cada uno de sus cuentos de una presencia infrecuente, de una invenci\u00f3n a la que no es ajena su capacidad de observaci\u00f3n y penetraci\u00f3n psicol\u00f3gica.<\/p>\n<p>A lo largo de esta presentaci\u00f3n he querido, m\u00e1s que comentar, describir con r\u00e1pidos trazos algunos de los cuentos, tratando de no abundar en pormenores que podr\u00edan desvanecer la intriga y curiosidad de los lectores.<\/p>\n<p>Mi prop\u00f3sito ha sido, por el contrario, incitar ese inter\u00e9s, pero lo que no pod\u00eda dejar de encarecer es el alto nivel de calidad y eficacia que definen a mar\u00eda Cristina Ber\u00e7aitz como una de nuestras mejores cuentistas.<\/p>\n<p>Finalmente deseo celebrar otro m\u00e9rito que considero muy importante y sin el cual el poder de invenci\u00f3n literaria de la querida Mar\u00eda Cristina, as\u00ed como sus dotes sensibles y su capacidad creativa, podr\u00edan parecer un don fortuito, aunque afortunado. Me refiero a su honestidad intelectual, que he apreciado desde que la conoc\u00ed y le\u00ed sus primeros textos. Honradez literaria y humana que, junto con su disposici\u00f3n permanentemente afectuosa y generosa, hace de ella no s\u00f3lo una autora admirable sino tambi\u00e9n querible.<\/p>\n<p>No s\u00e9 si cuadra esta reflexi\u00f3n en el acto de presentar un libro. Perm\u00edtanme pensar que s\u00ed, porque el valor de una obra literaria tiene para m\u00ed mucho que ver con los valores humanos de quien la escribe. As\u00ed ocurre, felizmente, con Mar\u00eda Cristina Ber\u00e7aitz, cuyo libro Cuento cuentos, aconsejo vivamente leer a todos y a cada uno de ustedes.<\/p>\n<p>Antonio Requeni<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>CUENTO CUENTOS de Mar\u00eda Cristina Ber\u00e7aitz Prol\u00edfica y multifac\u00e9tica, Mar\u00eda Cristina Ber\u00e7aitz ha incursionado en todos los g\u00e9neros con incuestionable<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[84,32],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1720"}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1720"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1720\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1721,"href":"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1720\/revisions\/1721"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1720"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1720"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1720"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}