{"id":1736,"date":"2019-05-07T23:58:50","date_gmt":"2019-05-07T23:58:50","guid":{"rendered":"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/?p=1736"},"modified":"2019-05-07T23:58:50","modified_gmt":"2019-05-07T23:58:50","slug":"hermana-querida-hermana","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/?p=1736","title":{"rendered":"Hermana, querida hermana"},"content":{"rendered":"<p>El puente viejo cruzaba el arroyo cantarino.<\/p>\n<p>Nadie sab\u00eda desde cu\u00e1ndo estaba ah\u00ed. Hasta los m\u00e1s antiguos pobladores del pueblo lo conoc\u00edan desde siempre.<\/p>\n<p>Parec\u00eda haber nacido antes que todo.<\/p>\n<p>El paso de los a\u00f1os llevaron el progreso y ese puente de madera ya era insuficiente para las modernas m\u00e1quinas que lo transitaban.<\/p>\n<p>Ahora tendr\u00edan que renovarlo.<\/p>\n<p>El pavimento hab\u00eda llegado hasta \u00e9l y ser\u00eda removido, y en su lugar construido otro moderno, de hormig\u00f3n.<\/p>\n<p>El encofrado estaba preparado. Por todos lados se ve\u00edan andamios y hombres trabajando.<\/p>\n<p>Ese d\u00eda el puente parec\u00eda una vieja estructura abandonada.<\/p>\n<p>A un lado, cerca de la orilla del arroyo que serpenteaba entre las piedras, los obreros, grandes y fornidos provincianos, com\u00edan y re\u00edan mirando lo que estaba sucediendo: los chicos del pueblo lo hab\u00edan invadido.<\/p>\n<p>Todos estaban ah\u00ed, todos, no faltaba ninguno del rancher\u00edo cercano.<\/p>\n<p>Con sus peque\u00f1as y morenas manos ocuparon el lugar de los obreros.<\/p>\n<p>Sub\u00edan y bajaban de los andamios y los torpes martillazos sonaban r\u00edtmicamente contra la estructura.<\/p>\n<p>La chiquillada, trabajadora y feliz, parec\u00eda que realmente se hab\u00eda propuesto terminarlo a plazo fijo, tal era la seriedad y el empe\u00f1o con que actuaba.<\/p>\n<p>Sus voces se o\u00edan dando \u00f3rdenes, inquiriendo.<\/p>\n<p>El m\u00e1s avispado se erigi\u00f3 en capataz y utilizando el alta voz, dirig\u00eda el trabajo del equipo.<\/p>\n<p>Unos llevaban maderas, otros martillos o tenazas. Algunos sacaban con gran esfuerzo piedras del camino. Parec\u00eda que un batall\u00f3n de enanos se hab\u00eda adue\u00f1ado de ese desvencijado puente y lo estuviera recomponiendo tratando de hacer de \u00e9l uno grande e imponente.<\/p>\n<p>De tanto en tanto alguno se aburr\u00eda y se iba a juntar piedritas de colores a la orilla del agua, o se quedaba dormitando a la sombra del sauce.<\/p>\n<p>Joaqu\u00edn, sucio y desarrapado, con los fondillos del pantal\u00f3n gastados, las zapatillas rotas y sin camisa, trepaba como un mico desde la base hasta la balaustrada llevando un tabl\u00f3n lleno de clavos torcidos y oxidados.<\/p>\n<p>El flequillo rubio que contrastaba con el pelo corto y muy negro le ca\u00eda sobre los ojos, al querer sacarlo se tiznaba la frente con las manos sucias.<\/p>\n<p>Desde el pueblo se acerc\u00f3 un sulky y se detuvo a pocos pasos con gran fastidio del improvisado capataz.<\/p>\n<p>Una joven trigue\u00f1a lo conduc\u00eda.<\/p>\n<p>\u2013Joaqu\u00edn \u2013llam\u00f3\u2013 vamos \u201cpa\u2019 las casas\u201d.<\/p>\n<p>Joaqu\u00edn detuvo su trabajo y levant\u00f3 la vista hacia su hermana, su querida hermosa hermana.<\/p>\n<p>R\u00e1pido dej\u00f3 su tabl\u00f3n y corri\u00f3 a su lado, la abraz\u00f3 fuerte apret\u00e1ndose contra su pecho joven.<\/p>\n<p>Ella ten\u00eda el rostro arrebolado y en su boca un beso robado furtivamente en la trastienda del almac\u00e9n.<\/p>\n<p>Cruzaron el puente y partieron hacia el campo con el viento golpe\u00e1ndoles las mejillas.<\/p>\n<p>Joaqu\u00edn aspiraba el aroma del pasto, de las flores y el de su hermana, la m\u00e1s hermosa flor.<\/p>\n<p>A veces en las noches, cuando la tormenta arreciaba o cuando el grito del b\u00faho lo despertaba, corr\u00eda a meterse en su cama y se escond\u00eda entre sus brazos.<\/p>\n<p>Ella lo abrazaba y retomaba el interrumpido sue\u00f1o, mientras \u00e9l, desvelado, la acariciaba y jugueteaba con el vello suave de su pubis virgen.<\/p>\n<p>Un barquinazo del sulky, una curva, y all\u00e1 divisaron el molino de viento con su chirrido met\u00e1lico caracter\u00edstico.<\/p>\n<p>Al llegar a \u201clas casas\u201d do\u00f1a Mar\u00eda sali\u00f3 a recibir a sus hijos y juntos bajaron las compras hechas en el pueblo.<\/p>\n<p>Entre ellas el algod\u00f3n blanco para el vestido de novia.<\/p>\n<p>Joaqu\u00edn no entend\u00eda bien, o no quer\u00eda entender: su hermana se casaba.<\/p>\n<p>No se iba de su casa ni de su lado. Ellos iban a vivir ah\u00ed nom\u00e1s, en un ranchito de adobe y\u00a0 paja con una gran sala y una pieza que todos los d\u00edas crec\u00eda, poco a poco pero sin interrupci\u00f3n.<\/p>\n<p>Dec\u00edan que se terminar\u00eda al mismo tiempo que el puente, aun cuando en el rancho trabajaran s\u00f3lo dos personas.<\/p>\n<p>Se acercaba el d\u00eda de la boda y la nueva vivienda ya estaba casi concluida.<\/p>\n<p>Las h\u00e1biles manos femeninas bordaron manteles y cortinas y los hombres revocaron y pintaron.<\/p>\n<p>Todo era alegr\u00eda.<\/p>\n<p>Joaqu\u00edn, con los ojos azorados y una extra\u00f1a inquietud en el coraz\u00f3n, segu\u00eda de cerca a su hermana. No quer\u00eda separarse de ella.<\/p>\n<p>Sus peque\u00f1os diez a\u00f1os y su ignorancia le hac\u00edan crecer el miedo.<\/p>\n<p>Y se inaugur\u00f3 el puente.<\/p>\n<p>Ese puente sobre el que todos hab\u00edan puesto su empe\u00f1o, su esfuerzo.<\/p>\n<p>El puente sobre el que todos deb\u00edan pasar, \u00fanica entrada al pueblo para los que llegaban desde el oeste.<\/p>\n<p>Se hizo una gran fiesta y acudi\u00f3 hasta el alcalde.<\/p>\n<p>Adornaron el puente con flores de magnolia y lo cruzaron de lado a lado con una gran cinta de raso blanco.<\/p>\n<p>El cura del pueblo lo bendijo, cortaron la cinta y simb\u00f3licamente lo cruz\u00f3 el antiguo carro de bomberos.<\/p>\n<p>Luego lo hizo un grupo de gauchos de a caballo, luciendo sus anchas rastras de cuero, adornadas con alpaca y tachonadas de monedas, con sus bombachas negras y sus pa\u00f1uelos de seda blanca al cuello.<\/p>\n<p>A ellos les siguieron las j\u00f3venes con largas faldas estampadas y el cabello tomado en gruesas trenzas.<\/p>\n<p>Hubo asado para todos y se bail\u00f3 y se cant\u00f3.<\/p>\n<p>La fiesta termin\u00f3 a medianoche entre el roc\u00edo y las guitarras, cuando los ni\u00f1os ca\u00edan rendidos por el sue\u00f1o y las parejas se escabull\u00edan divertidas buscando el amparo discreto de las sombras.<\/p>\n<p>Con los jazmines lleg\u00f3 para la joven el d\u00eda tan esperado.<\/p>\n<p>S\u00f3lo pensar en su pronta entrega la estremec\u00eda de gozo.<\/p>\n<p>Sonri\u00f3 sensual sabiendo que su cuerpo ser\u00eda acariciado como lo hab\u00edan sido sus manos, su cara, su pelo.<\/p>\n<p>Su mirada parec\u00eda ausente y lejana y en sus labios se hab\u00eda enredado una sonrisa.<\/p>\n<p>Ese d\u00eda no le prest\u00f3 atenci\u00f3n a Joaqu\u00edn que, sentado en un rinc\u00f3n de la cocina miraba sin ver los preparativos de la boda.<\/p>\n<p>Al caer la tarde su hermana comenz\u00f3 a arreglarse cantando alegre.<\/p>\n<p>Finalmente apareci\u00f3 vestida de blanco, ol\u00eda a azahares y lavanda y ten\u00eda el pelo trenzado con flores.<\/p>\n<p>\u00a1Estaba tan hermosa!<\/p>\n<p>Corri\u00f3 desesperado a abrazarla y lo detuvieron.<\/p>\n<p>\u2013\u00a1No! Vas a estropearle el vestido.<\/p>\n<p>Sus ojos se enturbiaron y sinti\u00f3 una sorda impotencia.<\/p>\n<p>Luch\u00f3 para que las l\u00e1grimas no lo denunciaran y corri\u00f3 a refugiarse en su cuarto.<\/p>\n<p>Desde ah\u00ed Joaqu\u00edn se sinti\u00f3 arrastrado, lavado y trajeado.<\/p>\n<p>Con un cuello que lo torturaba y con zapatos nuevos y lustrosos los acompa\u00f1\u00f3 al pueblo.<\/p>\n<p>La novia iba adelante, en un sulky adornado con flores.<\/p>\n<p>La iglesia, la fiesta, todo pas\u00f3 ante los ojos del ni\u00f1o casi como un sue\u00f1o.<\/p>\n<p>A las doce ces\u00f3 la m\u00fasica y entre el griter\u00edo y las risas supo que su hermana se iba.<\/p>\n<p>Ella trat\u00f3 en vano de encontrarlo para darle un gran beso de despedida, pero no lo logr\u00f3. Su pena pronto se disip\u00f3 al sentir a su lado la presencia de su flamante esposo.<\/p>\n<p>Desde el sulky saludaron a todos con la mano y partieron.<\/p>\n<p>En el camino se abrazaron largamente, rieron y reiteraron sus mutuas promesas de amor.<\/p>\n<p>El ranchito, flamante, estaba aguard\u00e1ndolos perfumado de jazmines y lleno de esperanzas.<\/p>\n<p>Al fin hab\u00eda llegado el momento tan esperado.<\/p>\n<p>Las flores cayeron del pelo y el vestido de novia se desliz\u00f3 al suelo.<\/p>\n<p>Sus cuerpos se fundieron en uno solo y se entregaron gozosos uno al otro.<\/p>\n<p>Afuera, en las sombras, agazapado como un animal herido, estaba Joaqu\u00edn que hab\u00eda viajado oculto bajo el asiento del sulky.<\/p>\n<p>Sus ojos muy abiertos espiaban por la ventana y su garganta hac\u00eda esfuerzos para no gritar su ira y su desesperaci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Al d\u00eda siguiente do\u00f1a Mar\u00eda se levant\u00f3 temprano para cebar el mate como era costumbre, pero antes, se dirigi\u00f3 al cuarto de Joaqu\u00edn esperando encontrarlo dormido.<\/p>\n<p>Hab\u00eda desaparecido la noche anterior y nadie sab\u00eda d\u00f3nde se hab\u00eda escondido.<\/p>\n<p>La cama y el cuarto estaban tal cual los hab\u00edan dejado al salir para la iglesia.<\/p>\n<p>Un extra\u00f1o presentimiento la asalt\u00f3.<\/p>\n<p>Preocupada sali\u00f3 a la puerta del rancho para mirar el campo deseando temerosa encontrar a su hijo entonces, al mirar al horizonte algo muy extra\u00f1o llam\u00f3 su atenci\u00f3n: all\u00e1 lejos, en las aspas plateadas del molino de viento, como un barrilete enganchado, hab\u00eda un cuerpo peque\u00f1o y moreno, con un flequillo rubio, muy rubio, que contrastaba con el pelo negro, muy negro.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El puente viejo cruzaba el arroyo cantarino. Nadie sab\u00eda desde cu\u00e1ndo estaba ah\u00ed. Hasta los m\u00e1s antiguos pobladores del pueblo<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1,29],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1736"}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1736"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1736\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1737,"href":"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1736\/revisions\/1737"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1736"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1736"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1736"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}