{"id":1759,"date":"2019-05-08T00:35:15","date_gmt":"2019-05-08T00:35:15","guid":{"rendered":"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/?p=1759"},"modified":"2019-05-08T00:35:36","modified_gmt":"2019-05-08T00:35:36","slug":"amor-por-chocolate-2","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/?p=1759","title":{"rendered":"Amor por chocolate"},"content":{"rendered":"<p>En pocas horas volver\u00eda a mendigar, la mano extendida, los ojos suplicantes&#8230;<\/p>\n<p>Ahora aprovechaba. Era la primera vez que la invitaban a compartir una mesa en un restaurante.\u00a0 A pesar del cabello rubio y los ojos celestes, el hombre sentado frente a ella ten\u00eda una fealdad que atentaba contra lo est\u00e9tico.<\/p>\n<p>En ese momento o\u00eda, como m\u00fasica de fondo, su voz gangosa relatando historias de familiares ilustres, de gente de dinero. Pobre adefesio, enfundado en su ropa de gran calidad,\u00a0 parec\u00eda ser el resultado de un error gen\u00e9tico.<\/p>\n<p>No le importaba, mientras \u00e9l hablaba ella pod\u00eda saciar su hambre de meses.<\/p>\n<p>Hund\u00eda las papas fritas, doradas y crocantes, en la yema amarilla de los huevos que explotaban deliciosamente y le llenaban la boca.<\/p>\n<p>\u00c9l, mientras tanto, la observaba comer, en los ojos una mirada de perro herido. \u00bfQui\u00e9n era el mendigo? Como pidiendo disculpas le escanciaba el vino rojo en la copa alta y fina.<\/p>\n<p>Casi ten\u00eda miedo de tomarla, tan fr\u00e1gil parec\u00eda, \u00bfy si se le romp\u00eda? \u00bfno se les ocurrir\u00eda correrla a palos? No ser\u00eda la primera vez. Pero no, en esos lugares caros y acompa\u00f1ada por ese\u00a0 hombre al que parec\u00eda no faltarle nada, no corr\u00eda peligro alguno. Sus ventajas ten\u00eda estar con \u00e9l, a pesar de la repulsi\u00f3n que le causaba tan s\u00f3lo mirarlo.<\/p>\n<p>Cort\u00f3 un buen bocado de carne y la sangre caliente y salada se mezcl\u00f3 con el huevo. Con un trozo de \u201cbaguette\u201d lo recogi\u00f3. Ten\u00eda tan llena la boca que le costaba masticar.<\/p>\n<p>Con el resto del pan limpi\u00f3 cuidadosamente el plato una vez que hubo terminado.<\/p>\n<p>\u00c9l\u00a0 a\u00fan segu\u00eda comiendo. Lo hac\u00eda despacio, casi como si no tuviera hambre. En\u00a0 su boca deforme ve\u00eda desaparecer poco a\u00a0 poco la comida.<\/p>\n<p>Entre\u00a0 bocado y bocado inquir\u00eda, ofrec\u00eda, suplicaba, trataba de todas formas que ella disfrutara su almuerzo.<\/p>\n<p>Las frutillas cubiertas de helado de crema lograron que sus ojos caf\u00e9 se abrieran asombrados y un esbozo de sonrisa, la primera, apareci\u00f3 fugazmente en sus labios p\u00e1lidos. Su est\u00f3mago, acostumbrado apenas a un bocado frugal, se estiraba desesperado tratando de absorber lo que esa boca ansiosa le arrojaba.<\/p>\n<p>En un descuido le tom\u00f3 una mano, pero ella la retir\u00f3 r\u00e1pidamente.<\/p>\n<p>Su solo contacto le repugnaba.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Lo observ\u00f3 sin piedad.<\/p>\n<p>\u201cQue asco me da. Ahora, sin hambre, puedo verlo tal cual es. \u00a1J\u00e9, j\u00e9! antes el hambre era m\u00e1s feo que esa cara que tengo delante.\u201d<\/p>\n<p>\u201cYo s\u00e9 lo que pretende el condenado, pero no lo va a lograr. De s\u00f3lo pensar que esa boca pueda tocarme me revuelvo como una babosa bajo la sal\u201d.<\/p>\n<p>\u201cImaginarlo encima m\u00edo, retorci\u00e9ndose como un gusano, es repugnante. \u00bfC\u00f3mo se ver\u00e1 desnudo, con sus patas flacas y deformes y su \u201ccosa\u201d hinchada, enorme, busc\u00e1ndome, mientras me babea todo el cuerpo y me recorre con esa lengua que, de tan grande, parece no caberle?\u201d<\/p>\n<p>\u201cNo ser\u00eda la primera ni la \u00faltima vez, pero no hoy, no despu\u00e9s de esta comida de verdad, la \u00fanica comida de verdad de mi vida.\u201d<\/p>\n<p>\u201c\u00a1Ah! Qu\u00e9 lindo debe ser tener guita y comer as\u00ed\u00a0 todos los d\u00edas.\u201d<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La ten\u00eda delante. Sucia, mal entrazada. El \u201cmaitre\u201d casi se hab\u00eda negado a dejarlos entrar, pero \u00e9l conoc\u00eda la clave para lograr lo que deseaba. Siempre se manejaba as\u00ed. Un billete de los grandes le abr\u00eda casi todas las puertas.<\/p>\n<p>Ahora la observaba con detenimiento, ten\u00eda los ojos entornados por la modorra producida por una buena comida y un poco de vino, el cabello casta\u00f1o ondulado le enmarcaba el rostro joven y el pecho se adivinaba preso dentro esa blusa ra\u00edda, algo chica para lo que ocultaba.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u201cUn\u00a0 poco de afecto, o tan s\u00f3lo algo de gratitud\u00a0 por haberle llenado la panza es todo lo que pretendo\u201d.<\/p>\n<p>\u201cHubiera sido f\u00e1cil llevarla a la cama de entrada con una buena oferta, pero entonces no habr\u00eda tenido nada que agradecerme, ninguna caricia que no fuera comprada, s\u00f3lo el mismo rechazo de siempre, igual al de las pocas minas que se me atreven. Todav\u00eda me acuerdo de aquella \u00faltima, la que me rechaz\u00f3 a pesar de\u00a0lo que le ofrec\u00ed: \u201cTendr\u00eda que ser muy perversa para ir con vos y aceptar tu plata.\u201d<\/p>\n<p>\u201cDebo tenerla, no soporto m\u00e1s, necesito el contacto con una mujer, me duelen las\u00a0 manos por no tocar otra cosa que mi cuerpo, me duele la boca de tanto apretarla contra la almohada.\u201d<\/p>\n<p>\u201cLa necesito hoy, ahora, ya.\u201d<\/p>\n<p>\u201cNecesito penetrarla y jugar adentro ella. Acariciarla. Recorrerla con mi boca y llenarla de semen y de saliva. Frotarme contra su cuerpo, morderla, pellizcarla, llenarme de ella hasta el hartazgo. Penetrarla y acabar y volver a llenarme y volver a acabar una y otra vez hasta que grite pidiendo que la deje y\u00a0 yo caiga agotado a su lado, para descansar y volver a empezar, una y otra vez, y otra m\u00e1s.\u201d<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La billetera de cuero rebosante le hizo levantar sus ojos oscuros y supo que el momento se acercaba.<\/p>\n<p>Tratar\u00eda de escapar.<\/p>\n<p>Al dejar el local tom\u00f3 hacia la izquierda y sinti\u00f3 sus dedos flacos aferrar su brazo. El autom\u00f3vil se encontraba a la derecha, en la playa del restaurante.<\/p>\n<p>Tuvo que soltarla para abrir la puerta y ella aprovech\u00f3 el momento. La sigui\u00f3 con dificultad pues su deformidad le imped\u00eda desplazarse con rapidez. Como un animal que persigue a su presa la alcanz\u00f3 y la llev\u00f3 nuevamente hasta el coche.<\/p>\n<p>La melena ondulada se agitaba y los ojos se llenaban de l\u00e1grimas mientras \u00e9l, del otro lado del veh\u00edculo introduc\u00eda la llave.<\/p>\n<p>En otro intento de fuga se alej\u00f3 caminando, pero ahora no la sigui\u00f3, ingres\u00f3 al interior del auto y, manoteando torpemente en la guantera, lo sac\u00f3.<\/p>\n<p>Eso no pod\u00eda fallar.<\/p>\n<p>\u2013\u00a1Tom\u00e1, tom\u00e1, es para vos! \u2013Grit\u00f3 mientras ella se alejaba.<\/p>\n<p>Se volvi\u00f3 y de lejos observ\u00f3 lo que le ofrec\u00eda.<\/p>\n<p>A fin de cuentas, \u00bfqui\u00e9n era ella para elegir al hombre con el que deb\u00eda acostarse?<\/p>\n<p>Un poco de dinero, un trato m\u00e1s o menos amable, sentirse feliz si no ten\u00eda que esquivar alg\u00fan golpe&#8230;<\/p>\n<p>Este por lo menos parec\u00eda inofensivo.<\/p>\n<p>Regres\u00f3 despacio, con la cabeza gacha, sintiendo que, despu\u00e9s de todo, ese era su destino.<\/p>\n<p>Abri\u00f3 la portezuela y se sent\u00f3. El hizo lo mismo detr\u00e1s del volante, y se lo entreg\u00f3.<\/p>\n<p>\u201cDespu\u00e9s de todo, el hambre es m\u00e1s feo que este hombre.\u201d Suspir\u00f3 elevando con\u00a0resignaci\u00f3n su pecho triste y, con las manos sucias y temblorosas comenz\u00f3, sin prisa, a rasgar el\u00a0 papel viol\u00e1ceo y el de aluminio que cubr\u00edan el chocolate relleno de dulce de leche.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En pocas horas volver\u00eda a mendigar, la mano extendida, los ojos suplicantes&#8230; Ahora aprovechaba. 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