{"id":792,"date":"2015-11-30T22:00:26","date_gmt":"2015-11-30T22:00:26","guid":{"rendered":"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/?p=792"},"modified":"2015-12-01T00:51:33","modified_gmt":"2015-12-01T00:51:33","slug":"segismundo-patricio-santillan-hernandorena","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/?p=792","title":{"rendered":"Segismundo Patricio Santill\u00e1n Hernandorena"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>del libro \u00ab3&#215;6+3\u00bb<\/em><\/p>\n<p><em>Comedia en tres actos y varios entreactos, ambientada en Buenos Aires en un verano de la d\u00e9cada de 1930<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>ACTO I<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>1r entreacto<\/strong><\/p>\n<p>Estudio del abogado Garc\u00eda P\u00e9rez. A un lado de la escena un escritorio muy alto lleno de papeles y carpetas; detr\u00e1s, el Dr. Garc\u00eda P\u00e9rez casi desaparece dentro de un sill\u00f3n de cuero; m\u00e1s atr\u00e1s el tel\u00f3n cerrado. Frente al escritorio, Jos\u00e9 Mar\u00eda, sentado muy erguido entre el escritorio y el p\u00fablico, con un sombrero gris en la mano. Est\u00e1n iluminados los dos hombres y el escritorio.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Dr. Garc\u00eda P\u00e9rez<\/strong>: \u00a1Pero mi estimado! \u00a1C\u00f3mo se le ocurre!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Jos\u00e9 Mar\u00eda<\/strong>: (Retorciendo el sombrero entre las manos, nerviosamente) Doctor&#8230; son cosas que pasan.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Dr. Garc\u00eda P\u00e9rez<\/strong>: (Molesto) Cosas que pasan, cosas que pasan&#8230; \u00a1Y que no deber\u00edan pasar&#8230;!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Jos\u00e9 Mar\u00eda<\/strong>: Doctor. \u00bfY ahora? \u00bfQu\u00e9 podemos hacer?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Dr. Garc\u00eda P\u00e9rez<\/strong>: Tambi\u00e9n \u00a1A qui\u00e9n se le ocurre ir a una casa de citas cuatro d\u00edas antes de la boda!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Jos\u00e9 Mar\u00eda:<\/strong> Y, doctor&#8230; d\u00e9se cuenta&#8230; es un hombre joven, a los 29 a\u00f1os no se pueden evitar esas cosas&#8230; la sangre golpea con fuerza. Y adem\u00e1s con este calorcito de fin de a\u00f1o&#8230; y cerca de la boda&#8230;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Dr. Garc\u00eda P\u00e9rez<\/strong>: Justamente, mi amigo: \u00a1cerca de la boda!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Jos\u00e9 Mar\u00eda<\/strong>: Imag\u00ednese doctor, dej\u00f3 a su novia&#8230; luego de haber cenado y bebido discretamente&#8230; y&#8230; la ilusi\u00f3n de la boda&#8230; en fin&#8230; que los sentidos se despiertan a\u00fan m\u00e1s.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Dr. Garc\u00eda P\u00e9rez:<\/strong> (meneando la cabeza) \u00a1Estos j\u00f3venes!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Jos\u00e9 Mar\u00eda<\/strong>: Doctor \u00a1Usted tambi\u00e9n es joven!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Dr. Garc\u00eda P\u00e9rez<\/strong>: S\u00ed, mi estimado, pero no gasto plata en esos lugares poco recomendables, tengo puesto un pisito para estos casos y lo visita una se\u00f1ora amiga&#8230; usted sabe, con discreci\u00f3n, lejos de la familia.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Jos\u00e9 Mar\u00eda<\/strong>: (con admiraci\u00f3n) \u00a1Tiene una <em>gar\u00e7onni\u00e8re!<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><strong>Dr. Garc\u00eda P\u00e9rez:<\/strong> (riendo) \u00a1No! mi amigo, no soy juez, tan s\u00f3lo abogado&#8230; y soltero. El d\u00eda que me case podr\u00e9 ahorrar estos pesitos. Una gar\u00e7oniere, en zona paqueta, de Tribunales, sale muy caro, mi&#8230; lugar de esparcimiento est\u00e1 cerca de estaci\u00f3n Belgrano.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Jos\u00e9 Mar\u00eda<\/strong>: \u00a1Tan lejos!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Dr. Garc\u00eda P\u00e9rez:<\/strong> Le repito, soy soltero, por lo tanto puedo manejar mis tiempos. Pero vayamos al asunto que lo ha tra\u00eddo ac\u00e1: su hermano Segismundo. Rep\u00edtame los hechos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Se oscurece la escena y se abre el tel\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>1r Acto<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Escena en casa de Elsa. Un sof\u00e1 de estilo y dos silloncitos haciendo juego, luces y adornos en consonancia indicando un buen nivel econ\u00f3mico. Segismundo y Elsa conversan. Segismundo le toma las manos y la mira enamorado sentado al borde del sof\u00e1, casi arrodillado. Sus rostros muy cerca. Delante de los novios una mesa con tres tazas de caf\u00e9 y una cafetera<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Segismundo<\/strong>: (Apasionado) Ardo en deseos de tenerte en mis brazos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Elsa<\/strong>: (Ruborosa, sus manos en las de Segismundo y bajando la vista) Deseo compartido, Segismundo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Segismundo<\/strong>: Falta poco&#8230; \u00a1pero se me hace eterna la espera!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Elsa:<\/strong> (Se acerca a\u00fan m\u00e1s a Segismundo) S\u00ed&#8230;Ya falta poco&#8230; Pensar que estoy tan cerca&#8230; y tan lejos al mismo tiempo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Segismundo<\/strong>: (Suspira) \u00a1Mi querida! (Escucha) Silencio que regresa tu madre.<\/p>\n<p>Se separan bruscamente. Se sientan en forma correcta.<\/p>\n<p><strong>Suegra<\/strong>: (autoritaria) Y bien Segismundo, un \u00faltimo caf\u00e9 y se retira, Elsa debe descansar.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Segismundo<\/strong>: Como usted diga, querida suegra<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Suegra<\/strong>: (Se sienta frente a los novios, toma una taza de la mesa y sirve un caf\u00e9 que le extiende a Segismundo) A\u00fan no, reci\u00e9n el d\u00eda 22 ser\u00e9 su suegra.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Segismundo<\/strong>: (Mirando a Elsa) Le aseguro que espero con ansiedad que llegue ese d\u00eda<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Suegra<\/strong>: (Con cierto enojo) Segismundo&#8230; \u00a1Mucho cuidado con lo que dice&#8230;!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Segismundo:<\/strong> (Revuelve el caf\u00e9) Amo a su hija y deseo unirme para siempre a ella.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Suegra:<\/strong> Pero usted la arranca de mi lado.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Segismundo<\/strong>: (Con vehemencia) Se\u00f1ora, ser\u00e1 bienvenida a la estancia siempre que lo desee<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Suegra:<\/strong> (Indiferente) No esperaba otra cosa. (Mirando el reloj en su mu\u00f1eca) Bueno joven, ya son las 10. Como sobremesa ha sido excesivamente larga.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Segismundo<\/strong>: (A la suegra) Se\u00f1ora (Suavizando la voz mira a su novia con amor), Elsa, ma\u00f1ana pasar\u00e9 a buscarlas para llevarlas a pasear por Palermo. \u00bfLes parece bien a las 5?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Suegra<\/strong>: S\u00ed, luego iremos a tomar un refresco a la Munich de la costanera<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Segismundo<\/strong>: (Deja el caf\u00e9 sobre la mesa sin tocarlo) Sus deseos son \u00f3rdenes para m\u00ed, se\u00f1ora.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Suegra<\/strong>: Y as\u00ed deber\u00e1 ser siempre. Buenas noches.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Segismundo<\/strong>: Buenas noches (Se levanta, toma su sombrero que le alcanza Elsa, saluda con un besamanos y desaparece por la izquierda)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Tel\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>2do. entreacto<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Escena escasamente iluminada entre el p\u00fablico y el tel\u00f3n. La calle oscura, adoquinada, faroles a gas. Se escucha un autom\u00f3vil que se acerca y se detiene. Se oye la portezuela abrirse y cerrarse de un golpe. Segismundo aparece por la derecha. La entrada de una casa se destaca por la iluminaci\u00f3n interior que se deja ver a trav\u00e9s de una puerta de hierro. M\u00e1s all\u00e1 la puerta cancel, al fondo una escalera. Segismundo ingresa por el portal iluminado, lo recibe una mujer y es guiado al piso superior por la escalera que se ve desde la platea.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Se oscurece la escena y se abre el tel\u00f3n<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>ACTO II<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Piso superior. Una sala amueblada en estilo franc\u00e9s decadente en donde un grupo de j\u00f3venes con escasas ropas beben y r\u00eden. Un sof\u00e1 -en forma de semic\u00edrculo-, capitone\u00e9, tapizado en terciopelo rojo. En el centro de la sala una columna con un helecho. Se oye m\u00fasica. Segismundo ingresa, sombrero en mano, por la izquierda de la escena y es recibido por una rolliza madama. La derecha de la escena queda a oscuras.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Madama<\/strong>: (Con afectaci\u00f3n) Por ac\u00e1, doctor<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Segismundo<\/strong>: No soy doctor<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Madama:<\/strong> Todos ac\u00e1 son \u00abdoctor\u00bb (Se\u00f1alando a las mujeres) \u00bfCon cu\u00e1l de estas jovencitas desear\u00eda usted pasar un rato \u00abamable\u00bb?<\/p>\n<p><strong>Segismundo<\/strong>: (Mir\u00e1ndolas) Me agrada la de cabello oscuro y un lunar en la mejilla izquierda.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Madama<\/strong>: Muy bien \u00a1Gog\u00f3! conduce al doctor a tu habitaci\u00f3n. (Con voz meliflua) Enseguida le llevar\u00e1n una botella de champagne, doctor.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Segismundo<\/strong>: Gracias, madame<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Gog\u00f3:<\/strong> (Precedi\u00e9ndolo le muestra el camino) (Con acento franc\u00e9s) Por ac\u00e1, doctor. Adelante. No es la primera vez que viene, \u00bfo s\u00ed?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Segismundo:<\/strong> Es la primera vez. Me lo recomend\u00f3 un amigo, me dijo que las j\u00f3venes eran&#8230; muy bien elegidas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>A medida que se desplazan hacia la derecha se oscurece la izquierda de la escena y se ilumina la derecha. Se ve una puerta sin la pared correspondiente del lado derecho de la misma, para poder, por detr\u00e1s de ella, ver el interior de la habitaci\u00f3n donde hay un biombo y una jofaina. Se nota los pies de una cama de dos plazas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Gog\u00f3<\/strong>: (Coqueta) No solo somos hermosas, tambi\u00e9n somos muy&#8230; eficientes. Pase.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Entran a la habitaci\u00f3n cerrando la puerta. Se oscurece el lado izquierdo de la escena desapareciendo la sala totalmente.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Segismundo<\/strong>: (Continuando el di\u00e1logo) Puedes prob\u00e1rmelo de inmediato.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Gog\u00f3<\/strong>: (Riendo) Epa, epa, doctor, no tan aprisa, primero debe usted lavarse. Ah\u00ed est\u00e1 la jofaina y la jarra de agua tibia.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>A la puerta llega una mucama con un balde con hielo, una botella de champagne y dos copas. Golpea brevemente.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Gog\u00f3:<\/strong> (Abre la puerta) Doctor, lleg\u00f3 el champagne.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Los personajes quedan ocultos por el decorado y la luz que baja sensiblemente. Se oye el sonido de la botella al descorcharse. Luego de un breve instante se escuchan sin ser vistos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Gog\u00f3<\/strong>: \u00a1Oh! Doctor, pocas veces he visto algo tan&#8230; notable \u00bfEs siempre as\u00ed?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Segismundo<\/strong>: Me caso en cuatro d\u00edas y no, puedo esperar m\u00e1s<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Gog\u00f3<\/strong>: Creo que le vamos a hacer un favor a su novia, de otra forma&#8230; podr\u00eda destrozarla.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Segismundo:<\/strong> (Apasionado) En cambio a vos, Gog\u00f3&#8230; a vos nadie te puede destrozar<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Gog\u00f3:<\/strong> \u00bfC\u00f3mo se llama?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Segismundo:<\/strong> \u00bfYo?<\/p>\n<p><strong>Gog\u00f3:<\/strong> \u00a1No! No usted.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Segismundo:<\/strong> \u00bfQui\u00e9n?<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Gog\u00f3:<\/strong> Su novia<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Segismundo:<\/strong> (Titubea y finalmente)&#8230; Elsa<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Gog\u00f3:<\/strong> Si quiere puede llamarme Elsa<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Segismundo<\/strong>: No&#8230; (Suspira) ella es tan pura&#8230; \u00a1Y vos sos tan&#8230;! No podr\u00eda (Elevando la voz) llamarte Elsa, no&#8230; (Apasionado) Elsa no&#8230;\u00a1\u00a1\u00a1Elsa!!!<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Gog\u00f3:<\/strong> S\u00ed, mi amor, soy tuya, tuya, tu Elsa, tu Elsita&#8230; \u00a1Y en la cama como cualquier mujer que quiere retener a su hombre!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Tel\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>3r. Entreacto<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Segismundo sale por la misma puerta del 2do entreacto, se dirige a la derecha y se oye nuevamente abrirse y cerrarse la portezuela de un coche. Se enciende el motor y se aleja. Al mismo tiempo se oyen gritos y disparos, el motor de un auto que arranca. Aparece por la derecha un \u2018polic\u00eda de esquina\u2019 tocando su silbato. Mira. Se detiene, saca una libreta y toma nota de un n\u00famero.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>4to. Entreacto (\u00cddem 1r entreacto)<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Jos\u00e9 Mar\u00eda<\/strong>: Ya ve, doctor, quiso la casualidad que el vigilante de esquina anotara la chapa del coche de Segismundo err\u00f3neamente, en lugar de tomar el n\u00famero de los delincuentes que asaltaron la joyer\u00eda pr\u00f3xima al burdel. Mientras \u00e9sta era asaltada, \u00e9l se encontraba en brazos de Gog\u00f3. Ahora lo acusan de un delito que no ha cometido.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Dr. Garc\u00eda P\u00e9rez<\/strong>: (Meneando la cabeza) Lamentable, realmente lamentable.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Jos\u00e9 Mar\u00eda<\/strong>: Doctor (Desesperado) Estamos con muy poco tiempo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Dr. Garc\u00eda P\u00e9rez<\/strong>: \u00bfQu\u00e9 les dijo a la novia y a la madre?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Jos\u00e9 Mar\u00eda<\/strong>: (Retorciendo su sombrero entre las manos) A\u00fan no lo saben. Les he dicho que Segismundo tuvo que partir de urgencia a la estancia.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Dr. Garc\u00eda P\u00e9rez<\/strong>: Bien, bien. No se los diga, esas cosas no se les pueden decir a las mujeres. (Con soberbia) Las mujeres no entienden de ciertas necesidades de los hombres. Tampoco se lo diga al futuro suegro, lo descolocar\u00eda frente a \u00e9l.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Jos\u00e9 Mar\u00eda<\/strong>: S\u00ed, s\u00ed, pero\u2026 \u00bfQu\u00e9 podemos hacer?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Dr. Garc\u00eda P\u00e9rez<\/strong>: D\u00e9jeme pensar\u2026 (Se frota la barbilla) poco es el tiempo que tenemos. En unos d\u00edas se casa su hermano de manera que debemos hablar con la tal Gog\u00f3, si se llama Gog\u00f3&#8230; lo antes posible. Para colmo en pocos d\u00edas se cerrar\u00e1n estas casas de citas\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Jos\u00e9 Mar\u00eda<\/strong>: (Retorciendo el sombrero entre sus manos) Doctor&#8230;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Dr. Garc\u00eda P\u00e9rez<\/strong>: (Contin\u00faa frot\u00e1ndose la barbilla) &#8230;pero su hermano debe casarse el 22, de modo que tan s\u00f3lo nos quedan tres d\u00edas. No podemos llevar a Gog\u00f3 a la comisar\u00eda para reconocer a Segismundo a menos que ella est\u00e9 enterada de todo y lo haya reconocido como el hombre que estuvo con ella toda la noche&#8230;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Jos\u00e9 Mar\u00eda<\/strong>: (Retorciendo el sombrero entre sus manos) Doctor&#8230;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Dr. Garc\u00eda P\u00e9rez<\/strong>: &#8230; estamos bastante apretados, esas chicas son reacias a ir a la comisar\u00eda, ah\u00ed generalmente no se las trata bien, o, en fin&#8230; tratan de tratarlas demasiado bien&#8230;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Jos\u00e9 Mar\u00eda<\/strong>: (Retorciendo el sombrero entre sus manos y revolvi\u00e9ndose en la silla) Doctor&#8230;<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Dr. Garc\u00eda P\u00e9rez<\/strong>: (Deja su barbilla y lo mira) Diga, mi amigo<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Jos\u00e9 Mar\u00eda<\/strong>: (Dubitativo) Segismundo y yo somos mellizos, no somos id\u00e9nticos pero a veces, quienes no nos conocen bien, nos confunden.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Dr. Garc\u00eda P\u00e9rez<\/strong>: (Sent\u00e1ndose bien derecho y con visible inter\u00e9s) \u00bfS\u00ed?<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Jos\u00e9 Mar\u00eda<\/strong>: \u00bfY si trat\u00e1ramos&#8230;?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Dr. Garc\u00eda P\u00e9rez<\/strong>: (Se incorpora a medias) \u00bf&#8230; que Gog\u00f3 lo reconozca como Segismundo?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Jos\u00e9 Mar\u00eda<\/strong>: (A su vez se incorpora a medias) \u00bfPodr\u00eda ser?<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Dr. Garc\u00eda P\u00e9rez:<\/strong> (Casi tocando con su cara la cara de Jos\u00e9 Mar\u00eda, por sobre el escritorio) \u00bfPodr\u00eda?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Se oscurece la escena<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>3r acto<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00cddem 2do acto en el primer piso del burdel. Por la izquierda de la escena ingresan Jos\u00e9 Mar\u00eda y el Dr. Garc\u00eda P\u00e9rez.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Madama<\/strong>: Buenas noches, adelante se\u00f1ores.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Dr. Garc\u00eda P\u00e9rez y Jos\u00e9 Mar\u00eda<\/strong>: (Ambos se descubren ante la madama) Buenas noches.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Madama<\/strong>:\u00bfQu\u00e9 desean los caballeros?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Dr. Garc\u00eda P\u00e9rez<\/strong>: Querr\u00edamos hablar con Gog\u00f3<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Madama:<\/strong> (Con voz afirmativa) \u00a1Uno solo de ustedes!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Dr. Garc\u00eda P\u00e9rez<\/strong>: No, ambos<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Jos\u00e9 Mar\u00eda recorre con la vista el grupo de mujeres que a su vez lo miran, mientras gira distra\u00eddo su sombrero entre las manos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Madama:<\/strong> (Con gran disgusto) \u00a1Esas pr\u00e1cticas re\u00f1idas con la moral y las buenas costumbres no est\u00e1n permitidas en mi casa!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Jos\u00e9 Mar\u00eda<\/strong>: (Adelant\u00e1ndose) Se\u00f1ora&#8230; usted no entiende<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Madama<\/strong>: (Muy enojada) \u00a1S\u00ed! Entiendo demasiado bien! (Golpea las manos) \u00a1Voy a hacerlos acompa\u00f1ar para que se retiren! (Golpea las manos nuevamente) \u00a1Joaqu\u00edn! \u00a1Joaqu\u00edn! \u00a1\u00bfD\u00f3nde se meti\u00f3 este muchacho?!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Jos\u00e9 Mar\u00eda observa con desesperaci\u00f3n a las j\u00f3venes, Gog\u00f3, reconoci\u00e9ndolo, se acerca.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Gog\u00f3<\/strong>: (Lo rodea coqueta) \u00a1Hola! \u00bfAcaso olvid\u00f3 algo? \u00bfQuiz\u00e1 quiera otra despedida a su vida de soltero?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Jos\u00e9 Mar\u00eda<\/strong>:(Sin dejar de mirar a la muchacha) Doctor, creo que Gog\u00f3 nos encontr\u00f3 a nosotros.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Madama<\/strong>: (Reaccionando) \u00bfDoctor?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Dr. Garc\u00eda P\u00e9rez<\/strong>: S\u00ed, se\u00f1ora (Sacando una tarjeta de su bolsillo) Doctor Garc\u00eda P\u00e9rez, abogado, para servirla. Necesitamos hablar con su pupila<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Madama:<\/strong> (Pavone\u00e1ndose) \u00a1Hubiera empezado por ah\u00ed!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Dr. Garc\u00eda P\u00e9rez:<\/strong> (Con desprecio) Usted no nos lo permiti\u00f3 (Mirando a ambos lados) \u00bfTendr\u00e1 un recibidor para poder conversar con la se\u00f1orita?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Madama:<\/strong> C\u00f3mo no, pero, como la se\u00f1orita es mi pupila exijo estar presente durante la charla. Faltaba m\u00e1s<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Dr. Garc\u00eda P\u00e9rez<\/strong>: Con todo gusto soportaremos su presencia.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Se dirigen a un extremo de la escena. Pasan al escritorio de la madama amueblado en estilo franc\u00e9s. En una esquina, sobre una mesa vestida con brocado color rojo viol\u00e1ceo se apoya una l\u00e1mpara \u201cGalle\u201d roja, con hongo<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Dr. Garc\u00eda P\u00e9rez:<\/strong> Gog\u00f3, \u00bflo reconoce?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Gog\u00f3<\/strong>: (Con gracia) \u00a1Oh, s\u00ed! (Pavone\u00e1ndose a su alrededor le acaricia la mejilla) Pero&#8230; lo reconocer\u00eda m\u00e1s en otra actitud.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Dr. Garc\u00eda P\u00e9rez<\/strong>: \u00bfEst\u00e1 segura?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Gog\u00f3:<\/strong> Pocas veces se ven cosas como las que vi con este se\u00f1or<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Dr. Garc\u00eda P\u00e9rez<\/strong>: Entonces, \u00bflo recuerda bien?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Gog\u00f3:<\/strong> (Como jugando y con voz muy suave) \u00bfNo es el que se casa en pocos d\u00edas y cuya novia se llama Elsa?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Jos\u00e9 Mar\u00eda<\/strong>: (Alza los ojos y los brazos al cielo) \u00a1Dios m\u00edo! Espero que mi cu\u00f1ada nunca lo sepa.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Dr. Garc\u00eda P\u00e9rez<\/strong>: S\u00ed, entonces lo recuerda, \u00bfrecuerda su nombre?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Gog\u00f3<\/strong>: (Cubriendo a medias su rostro sonr\u00ede con picard\u00eda) Su nombre, no, su&#8230;anatom\u00eda&#8230; s\u00ed.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Dr. Garc\u00eda P\u00e9rez<\/strong>: \u00bfUsted jurar\u00eda que estuvo la noche de ayer con \u00e9l?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Gog\u00f3:<\/strong> (Levanta la mano derecha) Lo juro (Recapacitando) pero&#8230; \u00bfA qu\u00e9 viene tanta pregunta?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Dr. Garc\u00eda P\u00e9rez<\/strong>: A que Segismundo est\u00e1 preso.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Gog\u00f3:<\/strong> Segismundo! \u00bfQui\u00e9n es Segismundo?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Jos\u00e9 <\/strong>Mar\u00eda: El hombre que estuvo anoche con usted<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Gog\u00f3:<\/strong> (A Garc\u00eda, con groser\u00eda) \u00bfY entonces \u00e9ste qui\u00e9n es?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Dr. Garc\u00eda P\u00e9rez<\/strong>: Su hermano mellizo<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Gog\u00f3:<\/strong> (Con sorpresa) \u00a1No me diga! \u00a1Dios m\u00edo! \u00a1Pero si es igualito! \u00bfVerdad?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Jos\u00e9 Mar\u00eda<\/strong>: S\u00ed, suelen confundirnos, sobre todo si no nos conocen mucho.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Gog\u00f3<\/strong>: (Con picard\u00eda) \u00bfQuiere que trate de encontrar a\u00fan m\u00e1s parecidos? (Se le acerca peligrosa y coqueta) \u00bfAcaso usted tambi\u00e9n se est\u00e1 por casar?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Jos\u00e9 Mar\u00eda<\/strong>: (Dubitativo) No&#8230; (Reaccionando) \u00a1No! Mi hermano est\u00e1 en la c\u00e1rcel y debemos sacarlo de ah\u00ed antes del d\u00eda de la boda.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Gog\u00f3:<\/strong> (Pega un respingo y se aleja) \u00bfY yo que tengo que ver en todo esto?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Jos\u00e9 Mar\u00eda:<\/strong> Necesitamos que lo reconozca<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Gog\u00f3:<\/strong> No tengo problema<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Dr. Garc\u00eda P\u00e9rez<\/strong>: (Sonr\u00ede complacido) Buena chica.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Gog\u00f3: <\/strong>\u00bfCu\u00e1ndo lo traen?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Jos\u00e9 Mar\u00eda:<\/strong> No. Tiene que ir usted<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Gog\u00f3:<\/strong> (Con sorpresa) \u00bfA la c\u00e1rcel?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Dr. Garc\u00eda P\u00e9rez<\/strong>: No, a la comisar\u00eda<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Gog\u00f3:<\/strong> No, de ninguna manera<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Jos\u00e9 Mar\u00eda<\/strong>: (Suplicando) Por favor.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Gog\u00f3:<\/strong> \u00a1No, no! Si voy, van a decir que hice algo malo&#8230; y no me van a dejar salir.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Madama:<\/strong> &#8230; adem\u00e1s de hacerla trabajar gratis para toda la compa\u00f1\u00eda sin darme ninguna participaci\u00f3n. No, no. (Negando con la cabeza) No lo voy a permitir.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Dr. Garc\u00eda P\u00e9rez<\/strong>: (Tranquilo) Nosotros la protegeremos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Gog\u00f3 y la madama<\/strong>: No, de ninguna manera.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Dr. Garc\u00eda P\u00e9rez<\/strong>: (Seguro de s\u00ed) Soy abogado, no se atrever\u00e1n conmigo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Madama: <\/strong>(Adelant\u00e1ndose a la pupila) Quiz\u00e1&#8230; si&#8230; pudieran pagar por la molestia.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Dr. Garc\u00eda P\u00e9rez<\/strong>: Eso podr\u00eda ser considerado soborno.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Jos\u00e9 Mar\u00eda:<\/strong> Pero&#8230; no creo que si mi hermano, una vez libre, desee hacerle alg\u00fan regalo por haberse tomado la molestia&#8230;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Gog\u00f3:<\/strong> &#8230; y el riesgo&#8230;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Madama:<\/strong> &#8230;y el riesgo de ir hasta la comisar\u00eda, en fin, creo que nadie lo podr\u00eda ver mal.<\/p>\n<p><strong>Jos\u00e9 Mar\u00eda<\/strong>: Adem\u00e1s no debe salir de nosotros pues de otra manera no habr\u00eda boda.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Madama:<\/strong> (Pensando) Creo que si consideramos a su hermano ya libre y puesto que ustedes se parecen tanto, en fin &#8230; no creo que el doctor pudiera tener inconveniente&#8230; usted me entiende&#8230; por ah\u00ed&#8230; luego de estar en libertad se olvida de esta casa que conduzco honorablemente&#8230;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Jos\u00e9 Mar\u00eda:<\/strong> (Abre la billetera y saca alg\u00fan dinero que extiende a la madama) Se\u00f1ora, la felicidad de mi hermano no tiene precio. Creo que esto podr\u00eda ser considerado un agradecimiento previo&#8230;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Madama:<\/strong> (Toma el dinero y lo cuenta) (Frunciendo la boca con desprecio) &#8230;en fin&#8230; para no tener precio es bastante mezquino (Guarda el dinero dentro del escote generoso)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Jos\u00e9 Mar\u00eda<\/strong>: (Saca otros billetes) Se\u00f1ora (Suspira) entienda que se trata de la felicidad de mi hermano, no de la m\u00eda.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Madama:<\/strong> (Toma el dinero y lo guarda nuevamente en el escote, pero esta vez sin contarlo) De acuerdo, tiene raz\u00f3n, la felicidad no se mide con dinero&#8230; ajeno (a Gog\u00f3) Puedes ir&#8230; yo prefiero no hacerlo&#8230;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Gog\u00f3:<\/strong> (Titubeando) De acuerdo (Se acerca a la madama) (en voz baja) El riesgo es m\u00edo, no suyo&#8230;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Madama:<\/strong> (Tambi\u00e9n en voz baja) Yo te protejo&#8230; tranquila&#8230; algo te dar\u00e9&#8230;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Jos\u00e9 Mar\u00eda<\/strong>: (Haciendo un gesto ilustrativo con los ojos y el t\u00edpico gesto de plata frotando sus dedos) Gog\u00f3&#8230; venga con nosotros.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Gog\u00f3:<\/strong> (Afirma con la cabeza entendiendo y sonr\u00ede) De acuerdo. Voy a vestirme y los acompa\u00f1o.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Tel\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Al cabo de un instante se escucha la marcha nupcial risas gritos y vivas<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>ACTO III<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>5to entreacto<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Una mesa r\u00fastica y dos sillas. Elsa sentada, espera. Por la derecha entra Gog\u00f3.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Gog\u00f3:<\/strong> \u00bfSe\u00f1ora? \u00bfDeseaba verme?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Elsa:<\/strong> S\u00ed<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Gog\u00f3:<\/strong> (Sent\u00e1ndose) \u00bfAcaso la conozco a usted?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Elsa:<\/strong> No<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Gog\u00f3:<\/strong> Entonces, \u00bfa qu\u00e9 debo su visita?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Elsa:<\/strong> Usted conoce a mi marido<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Gog\u00f3:<\/strong> (Se pone de pie alterada) Se\u00f1ora, yo no conozco a su marido ni al marido de nadie. (Altiva) \u00bfPor qui\u00e9n me toma?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Elsa:<\/strong> Por una mujer que trabaja en un burdel<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Gog\u00f3<\/strong>: \u00bfC\u00f3mo se atreve?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Elsa:<\/strong> (Con suavidad) Si\u00e9ntese, Gog\u00f3, ese es su nombre \u00bfverdad?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Gog\u00f3:<\/strong> (Sent\u00e1ndose) S\u00ed<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Elsa<\/strong>: (Sacando de su cartera un estuche de regalo) Gog\u00f3, no he venido como enemiga, al contrario&#8230; (Estira el regalo hacia la otra) he venido a darle las gracias.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Gog\u00f3:<\/strong> (Intrigada) \u00bfLas gracias? \u00bfY por qu\u00e9?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Elsa:<\/strong> (Habl\u00e1ndole en secreto) Por ser tan buena maestra<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Gog\u00f3<\/strong>: (Con humildad) No se qu\u00e9 quiere decir, se\u00f1ora<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Elsa: <\/strong>Mire, no por nada me tom\u00e9 la molestia de ubicarla fuera del burdel donde trabaja para traerle este presente que compr\u00e9 en Par\u00eds para usted.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Gog\u00f3:<\/strong> \u00bfPara m\u00ed? (Sorprendida abre el regalo y saca una pulsera) \u00a1Oh!\u00a1Es hermosa! (Se la apoya en la mu\u00f1eca) (Mirando a Elsa) \u00bfY es para m\u00ed?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Elsa:<\/strong> S\u00ed. Puede ser que ahora la luzca y dentro de unos a\u00f1os la ayude a retirarse. Vale una peque\u00f1a fortuna. (Sonr\u00ede c\u00f3mplice) Pero yo soy la afortunada. (Suspira) Gracias a usted, a su diestra mano&#8230; a sus ense\u00f1anzas&#8230; he descubierto un mundo&#8230;. desconocido.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Gog\u00f3<\/strong>: (R\u00ede) No entiendo (Piensa un poco) Acaso usted&#8230; es&#8230;?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Elsa<\/strong>: Soy Elsa, la mujer de Segismundo, el hombre que usted sac\u00f3 de la c\u00e1rcel para mi boda&#8230;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Gog\u00f3<\/strong>: \u00a1Oh! Realmente, es usted afortunada (Recapacitando) perd\u00f3n, no quise decir&#8230;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Elsa:<\/strong> No nos enga\u00f1emos, Gog\u00f3, los hombres nunca terminar\u00e1n de conocer a las mujeres.<\/p>\n<p><strong>Gog\u00f3<\/strong>: (Riendo) Es muy cierto<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Elsa<\/strong>: Usted los conoce bien, ellos no saben&#8230; (Buscando las palabras) hay cosas que no se les pueden decir a los hombres (Riendo) &#8230; los hombres no entienden de ciertas necesidades de las mujeres.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Gog\u00f3<\/strong>: (Riendo) Cuanta raz\u00f3n tiene, Elsa<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Elsa<\/strong>: (Poni\u00e9ndose de pie) Gog\u00f3, nadie debe saber de esta visita, y mucho menos Segismundo, mi marido. El nuestro ser\u00e1 un secreto entre mujeres.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Gog\u00f3:<\/strong> (Con seriedad se estrechan la mano) Descuide Elsa. Ser\u00e1 un secreto que siempre llevar\u00e9 conmigo (Con picard\u00eda) y espero que disfrute a su marido&#8230; es m\u00e1s&#8230; para cualquier cosa&#8230; en fin&#8230; d\u00edgale que ya sabe d\u00f3nde encontrarme&#8230;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Elsa:<\/strong> \u00a1\u00a1\u00a1Gog\u00f3&#8230;!!!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Se oscurece de golpe la escena<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>FIN<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; del libro \u00ab3&#215;6+3\u00bb Comedia en tres actos y varios entreactos, ambientada en Buenos Aires en un verano de la<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[31,29],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/792"}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=792"}],"version-history":[{"count":2,"href":"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/792\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":971,"href":"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/792\/revisions\/971"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=792"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=792"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=792"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}