{"id":934,"date":"2015-11-30T17:21:08","date_gmt":"2015-11-30T17:21:08","guid":{"rendered":"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/?p=934"},"modified":"2016-05-06T23:14:23","modified_gmt":"2016-05-06T23:14:23","slug":"el-gran-mago-de-los-troncos-azules","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/?p=934","title":{"rendered":"El gran mago de los troncos azules"},"content":{"rendered":"<h4><em><span style=\"color: #333333;\"><br \/>\nPara mi nieto Joaqu\u00edn\u00a0y su<br \/>\namigo Felipe<\/span><\/em><\/h4>\n<hr \/>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Hab\u00eda una vez un \u00e1rbol grande y muy frondoso que guardaba un bosque en su interior. Pocos conoc\u00edan por d\u00f3nde ingresar.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>De todos los ni\u00f1os del barrio, Joaqu\u00edn era el \u00fanico que se animaba a entreabrir las ramas que ocultaban su puerta y entrar al frescor bajo la gran c\u00fapula verde.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Una tarde de verano en la que el sol jugaba con la m\u00fasica de las cigarras, Joaqu\u00edn y su amigo Felipe decidieron buscar luci\u00e9rnagas entre la tierra h\u00fameda de roc\u00edo en el interior del \u00e1rbol, sin saber que el Gran Mago de los Troncos Azules estaba durmiendo cubierto de hojas secas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Sus risas trepaban por las ramas y se confund\u00edan con un suave soplido que, involuntariamente, levantaba una monta\u00f1a de hojas pardas, verdes y doradas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>-\u00a1Mir\u00e1, Joaqu\u00edn! dijo Felipe, estas hojas est\u00e1n volando hacia arriba!<br \/>\n-\u00a1No puede ser, dijo Joaqu\u00edn, las hojas siempre caen del cielo al suelo, no al rev\u00e9s!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Ambos estallaron en sonoras carcajadas hasta que vieron surgir, de entre las hojas que volaban hacia arriba, a un hombre vestido con una t\u00fanica color pistacho con dibujos de p\u00e1jaros y flores. Su cabello era corto, color trigo, y estaba desordenado. Su cara, dividida en dos, ten\u00eda un lado liso que resplandec\u00eda en amarillos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>-\u00bfQui\u00e9n se atreve a despertarme?, pregunt\u00f3 enojado.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Joaqu\u00edn y Felipe cambiaron sus risas por gritos de terror y comenzaron a correr en c\u00edrculos dentro del bosque del \u00e1rbol frondoso buscando la salida.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El Gran Mago de los Troncos Azules movi\u00f3 su cabeza y los enfoc\u00f3. Su solo ojo y su boca tuerta temblaban de furia. La mitad lisa de su cara resplandec\u00eda como un sol.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Los amigos quedaron inm\u00f3viles ante \u00e9l y comenzaron a lloriquear.<br \/>\n-Perd\u00f3n, perd\u00f3n, dec\u00edan al un\u00edsono, no quer\u00edamos molestar, s\u00f3lo jugar.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El Gran Mago de los Troncos Azules los mir\u00f3 y, moviendo sus manos huesudas separ\u00f3 unas ramas a su espalda.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00a1Vayan, orden\u00f3, pasen por ac\u00e1 y regresen con un gran postre de chocolate y una jarra con leche fr\u00eda! Si no lo hacen me meter\u00e9 en sus sue\u00f1os y les har\u00e9 cosquillas para que tengan pesadillas, agreg\u00f3. Yo, a cambio de esos regalos les dar\u00e9 un ramo de claveles del aire.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>A Joaqu\u00edn y a Felipe no les alcanzaban las piernas para escapar.<\/p>\n<p>Cuando contaron lo sucedido a sus mam\u00e1s, ellas decidieron cumplir con el pedido. Hornearon un gran pastel de tres pisos, y acompa\u00f1aron a los ni\u00f1os hasta la puerta secreta llevando el postre de chocolate y la jarra con leche fr\u00eda, cuidando mucho de no ser vistas, pues los magos no se dejan ver nada m\u00e1s que por los m\u00e1s peque\u00f1os.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Temblando, los ni\u00f1os entregaron sus regalos que el Gran Mago acept\u00f3 feliz. Devor\u00f3 el pastel, pues nunca nadie le hab\u00eda cocinado nada tan rico. La leche fr\u00eda la bebi\u00f3 con deleite y una gran sonrisa estir\u00f3 su media boca.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>No s\u00f3lo les dio a los ni\u00f1os un ramo de claveles del aire, sino que llen\u00f3 sus brazos con todas las flores del jard\u00edn para que se las entregaran a las mam\u00e1s.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>A partir de ese momento el Gran Mago de los Troncos Azules y los peque\u00f1os se hicieron muy amigos y juntos descubrieron los secretos de sus m\u00e1gicos mundos opuestos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Para mi nieto Joaqu\u00edn\u00a0y su amigo Felipe &nbsp; Hab\u00eda una vez un \u00e1rbol grande y muy frondoso que guardaba un<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[82,29],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/934"}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=934"}],"version-history":[{"count":19,"href":"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/934\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1185,"href":"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/934\/revisions\/1185"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=934"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=934"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=934"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}