{"id":955,"date":"2015-11-30T20:58:12","date_gmt":"2015-11-30T20:58:12","guid":{"rendered":"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/?p=955"},"modified":"2015-11-30T20:58:12","modified_gmt":"2015-11-30T20:58:12","slug":"un-abuelo-genial","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/?p=955","title":{"rendered":"Un abuelo genial"},"content":{"rendered":"<p>Juan Manuel ten\u00eda un abuelo distinto a todos los abuelos: era escultor y, por lo tanto, artista, y como todo buen artista ten\u00eda ideas geniales.<\/p>\n<p>Una de ellas era descubrir princesas ocultas en las manchas de humedad de las paredes; o guerreros y caballos alados en las nubes de verano cuando le narraba al nieto las batallas que se desarrollaban en los cielos rojos del atardecer.<\/p>\n<p>Traduc\u00eda la canci\u00f3n de la lluvia sobre las cansadas baldosas del patio y descubr\u00eda la historia de las piedras a trav\u00e9s de sus vetas de colores. Le hablaba al jilguero cuando estaba triste y callado, y desentra\u00f1aba los mensajes que enviaban a las estrellas, con su panza titilante, las luci\u00e9rnagas. A veces el abuelo adivinaba los sue\u00f1os y los misterios ocultos en las cosas, y se los ense\u00f1aba a Juan Manuel y a sus amigos, que lo escuchaban con inter\u00e9s.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Abuelo y nieto viv\u00edan en la ciudad de Rosario, a s\u00f3lo dos casas de distancia y Juan Manuel, desde sus doce a\u00f1os, lo miraba embelesado.<\/p>\n<p>Sus ojos casta\u00f1os se abr\u00edan con admiraci\u00f3n frente al genial abuelo mientras aprend\u00eda muchas cosas de su mano.<\/p>\n<p>Algo que Juan Manuel disfrutaba con su pandilla era cuando el abuelo colocaba sobre un caballete de su taller, un cuadro de un pintor muy famoso llamado Van Gogh y se sentaban todos en ronda a escuchar m\u00fasica. El abuelo, entonces les impon\u00eda una tarea: Deb\u00edan encontrar qu\u00e9 m\u00fasica se correspond\u00eda con los colores del cuadro. Un d\u00eda descubrieron que la m\u00fasica de un se\u00f1or Vivaldi, tambi\u00e9n muy famoso, era la que m\u00e1s se parec\u00eda a la pintura de Van Gogh.<\/p>\n<p>Ese fue un d\u00eda de festejo y el abuelo los premi\u00f3 con masitas dulces y mate amargo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>A veces era la m\u00fasica la protagonista que surg\u00eda de los parlantes, entonces cada uno pintaba con una tonalidad distinta, a elecci\u00f3n, tratando de transformar el sonido en color, mientras el abuelo los miraba con los ojos llenos de arrugas y de sonrisas y se retorc\u00eda el bigote canoso.<\/p>\n<p>Pero lo que m\u00e1s llenaba de felicidad a Juan Manuel era salir con el abuelo a recorrer la ciudad arbolada.<\/p>\n<p>\u00a1En esos momentos, Juan Manuel pod\u00eda tenerlo y disfrutarlo s\u00f3lo \u00e9l!<\/p>\n<p>Juntos caminaban por las calles que corr\u00edan a perderse en las barrancas del r\u00edo Paran\u00e1, o visitaban el Monumento a la Bandera, o se acercaban hasta el puerto, para caminar por los muelles junto al r\u00edo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>A veces se escabull\u00edan en el cine Rex y, mientras el abuelo compraba las entradas, Juan Manuel hac\u00eda morisquetas en el reflejo de las grandes puertas de cristal.<\/p>\n<p>Luego, con el recuerdo de la m\u00fasica y de los cascos de los caballos de la pel\u00edcula todav\u00eda resonando en los o\u00eddos, segu\u00edan caminando las calles tomados de la mano mientras comentaban las escenas vistas en la pantalla.<\/p>\n<p>En el mismo centro de la ciudad, en la zona de los Bancos, el abuelo le mostraba las hermosas rejas de las puertas y de los balcones.<\/p>\n<p>\u00a1Qu\u00e9 lindas eran esas tardes soleadas de oto\u00f1o!<\/p>\n<p>\u2013Rosario es una ciudad llena de tesoros \u2013le explicaba el abuelo.<\/p>\n<p>Muchas veces al regresar del colegio, Juan Manuel iba al taller y lo observaba trabajar.<\/p>\n<p>\u00c9l se quedaba sentado muy quieto sobre el banco que el abuelo le hab\u00eda construido; y el abuelo, con los ojos entornados, cubierta la ropa con un delantal muy largo que se anudaba alrededor del cuello y de la cintura, colocaba arcilla en gran cantidad que luego iba transformando, con sus manos virtuosas, en bravos soldados o en hermosas j\u00f3venes que permanecer\u00edan inm\u00f3viles para siempre, una vez que el abuelo cambiara la arcilla por cemento, bronce, o yeso.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Un d\u00eda el abuelo compr\u00f3 un gran trozo de m\u00e1rmol color rosa.<\/p>\n<p>\u2013\u00bfPara qu\u00e9 es ese m\u00e1rmol ? \u2013pregunt\u00f3 Juan Manuel.<\/p>\n<p>\u2013Este trozo de m\u00e1rmol guarda un misterio en su interior y yo lo voy a descubrir \u2013fue la enigm\u00e1tica respuesta.<\/p>\n<p>\u2013\u00bfC\u00f3mo es eso? \u2013pregunt\u00f3 el nieto curioso.<\/p>\n<p>\u2013Hace muchos a\u00f1os hubo un escultor que se llamaba Miguel \u00c1ngel. \u00c9l dec\u00eda que hab\u00eda que descubrir qu\u00e9 se encontraba en el interior del m\u00e1rmol. Eso es lo que voy a hacer.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Y el abuelo ten\u00eda raz\u00f3n, de ese trozo rosado surgi\u00f3 la cabeza de una ni\u00f1a con los labios y las mejillas coloreadas por las vetas del m\u00e1rmol.<\/p>\n<p>-\u00bfVes, Juan Manuel? Nunca te quedes con el exterior, mir\u00e1 siempre adentro, ya sea de las cosas o de los hombres.<\/p>\n<p>Juan Manuel asent\u00eda pensativo.<\/p>\n<p>El abuelo tambi\u00e9n les ense\u00f1aba en su taller, a Juan Manuel y a sus amigos, el encanto del dibujo y los secretos de la perspectiva.<\/p>\n<p>\u2013\u00bfPere&#8230; qu\u00e9? \u2013pregunt\u00f3 Luis.<\/p>\n<p>\u2013Perspectiva, cuando todas las l\u00edneas escapan hacia un mismo lugar \u2013respondi\u00f3 el abuelo.<\/p>\n<p>\u2013Como la vida \u2013dijo muy serio Juan Manuel.<\/p>\n<p>\u2013\u00bfC\u00f3mo es eso? \u2013pregunt\u00f3 Clarita abriendo sus ojos negros.<\/p>\n<p>\u2013S\u00ed, en la vida tambi\u00e9n vamos todos hacia un mismo lugar. La diferencia es que, en la perspectiva, cuando nos acercamos al punto en el que creemos se unen las l\u00edneas, vemos que no es as\u00ed, nos parece que se unen m\u00e1s y m\u00e1s lejos. Aunque en realidad no se unen nunca.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Pero a los chicos les costaba mucho entenderlo.<\/p>\n<p>Fue por eso que el abuelo los llev\u00f3 a recorrer el parque y las calles adornadas con \u00e1rboles que parec\u00edan unirse en el horizonte. As\u00ed los chicos aprendieron, sobre la naturaleza y las leyes de la perspectiva, es m\u00e1s, aprendieron a decir pers-pec-ti-va.<\/p>\n<p>Tantas y tantas cosas aprendieron Juan Manuel y sus amigos con el abuelo y tanto les gustaba dibujar y pintar, que la maestra pens\u00f3 que se podr\u00eda hacer un concurso y premiar el mejor trabajo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00bfY sobre qu\u00e9 se podr\u00eda hacer el concurso?<\/p>\n<p>Luego de pensarlo varios d\u00edas, lo decidieron: se har\u00eda sobre la ciudad de Rosario que todos conoc\u00edan tan bien. Deber\u00edan elegir un espacio, un paisaje, el lugar que m\u00e1s les gustara, y dibujarlo o realizar una r\u00e9plica, peque\u00f1a o grande. Ten\u00edan libertad de elecci\u00f3n y de acci\u00f3n.<\/p>\n<p>Juan Manuel eligi\u00f3 al abuelo en su taller.<\/p>\n<p>D\u00edas y d\u00edas lo dibuj\u00f3 trabajando con el sol ba\u00f1ando su cabeza blanca, o con la luz rodeando su figura. Lo dibuj\u00f3 haciendo monta\u00f1as con arcilla, esculpiendo m\u00e1rmol y tallando madera.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Y lleg\u00f3 el d\u00eda de la presentaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Fueron tantos y tan hermosos los trabajos que los chicos expusieron ante su maestra, que ella no pudo saber cu\u00e1l era el mejor. Llam\u00f3 a las autoridades del colegio para que la ayudaran a decidir. Pero las autoridades tampoco supieron qu\u00e9 hacer.<\/p>\n<p>Entonces llamaron a una reuni\u00f3n extraordinaria a la que invitaron a los padres y tambi\u00e9n a los abuelos que quisieran asistir.<\/p>\n<p>El abuelo de Juan Manuel no falt\u00f3 al encuentro.<\/p>\n<p>Como no se pod\u00eda entregar un premio a cada uno de los chicos decidieron que lo m\u00e1s importante era encontrar d\u00f3nde exhibir todas las obras.<\/p>\n<p>Nadie sab\u00eda c\u00f3mo resolver el problema pues no se quer\u00eda excluir ning\u00fan trabajo, por ser todos muy hermosos, y por representar cada uno de ellos, un esfuerzo personal.<\/p>\n<p>Cuando ya casi desist\u00edan, el abuelo de Juan Manuel sugiri\u00f3 una soluci\u00f3n que adem\u00e1s de aceptarla encantados, no sorprendi\u00f3 a nadie pues: \u00a1\u00bfDe d\u00f3nde iban a surgir ideas geniales sino de un abuelo genial?!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Y as\u00ed la llevaron a cabo:<\/p>\n<p>En el patio techado del colegio, en ese que utilizaban para realizar los festejos de los d\u00edas patrios, colocaron armados sobre caballetes, todos los dibujos.<\/p>\n<p>Con paneles, rejas y solados, delimitaron calles, formando una ciudad de Rosario en miniatura.<\/p>\n<p>Incluso colocaron las grandes l\u00e1minas, pintadas por Lucas, que mostraban el r\u00edo y el puerto; y el Monumento a la Bandera que hizo Tom\u00e1s. Adem\u00e1s de las avenidas, con los \u00e1rboles en perspectiva, hechas por Luis y Clarita.<\/p>\n<p>Todo el gran espacio del patio fue ocupado por la peque\u00f1a Rosario. \u00a1Hasta se pod\u00eda transitar por ella!<\/p>\n<p>Los chicos y sus pap\u00e1s comenzaron a recorrerla.<\/p>\n<p>Juntos se dieron cuenta de que hab\u00edan construido una ciudad m\u00e1gica, en la que no exist\u00edan la maldad ni la injusticia, y en la que se disfrutaba la belleza y la alegr\u00eda.<\/p>\n<p>Estaba tan bien realizada y era tan hermosa, que hasta los p\u00e1jaros y las mariposas se acercaron para conocerla y se afincaron en ella.<\/p>\n<p>El paseo de la ciudad terminaba en el taller del abuelo de Juan Manuel donde se pod\u00eda observar, a trav\u00e9s de la mirada del nieto, no s\u00f3lo su obra, sino todo el cari\u00f1o que pon\u00eda en lo que hac\u00eda.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Como si fuera real, emerg\u00eda su figura delgada recortada por un haz de luz y envuelta en una m\u00fasica suave y maravillosa, mientras a su alrededor la estancia estallaba en mil colores.<\/p>\n<p>Los chicos, guiados por el amor del abuelo de Juan Manuel, hab\u00edan creado en la quietud del espacio, un mundo lleno de amor y fantas\u00eda.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Juan Manuel ten\u00eda un abuelo distinto a todos los abuelos: era escultor y, por lo tanto, artista, y como todo<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[82,29],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/955"}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=955"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/955\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":956,"href":"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/955\/revisions\/956"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=955"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=955"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=955"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}