{"id":3115,"date":"2026-10-24T02:14:18","date_gmt":"2026-10-24T02:14:18","guid":{"rendered":"http:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/?p=3115"},"modified":"2026-10-24T02:16:12","modified_gmt":"2026-10-24T02:16:12","slug":"peniscola-de-un-cuaderno-de-viaje","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/?p=3115","title":{"rendered":"Pe\u00f1\u00edscola, de un cuaderno de viaje"},"content":{"rendered":"\n<p>Por Mar\u00eda Cristina Ber\u00e7aitz<\/p>\n\n\n\n<p>Pe\u00f1\u00edscola es uno de los pueblos m\u00e1s bonitos de Espa\u00f1a. Su nombre evoca sierras, mar y playa.<br>Se encuentra a mitad de camino entre Valencia y Barcelona.<br>Antiguamente era una isla que, en determinadas circunstancias, quedaba unida al continente por una estrecha franja de arena. Hoy, aquel paso se ha consolidado y ambas permanecen unidas.<br>Su historia se remonta mucho m\u00e1s all\u00e1 de la Edad Media.<br>Todav\u00eda conserva las murallas que rodean su casco antiguo, coronado por el castillo, y sus pintorescas callecitas, que han servido de escenario a pel\u00edculas memorables. Entre ellas, <em>El Cid<\/em>, protagonizada por Charlton Heston y Sof\u00eda Loren, en cuyo rodaje particip\u00f3 buena parte de la poblaci\u00f3n como extra.<br>Durante la dominaci\u00f3n musulmana se distingui\u00f3 por su inexpugnable fortaleza junto al mar. Sus alrededores contaban con alquer\u00edas, cultivos, abundancia de agua e importantes salinas.<br>Desde aquella fortaleza, situada en la frontera con los territorios cristianos, los musulmanes realizaban incursiones por el litoral, hasta que Jaime I incorpor\u00f3 Pe\u00f1\u00edscola a sus dominios.<br>M\u00e1s adelante, sobre los restos de la antigua alcazaba \u00e1rabe, los templarios construyeron el actual castillo.<br>All\u00ed se refugi\u00f3 Pedro Mart\u00ednez de Luna, conocido como el Papa Luna, quien hab\u00eda asumido el pontificado con el nombre de Benedicto XIII durante el Cisma de Occidente, una profunda divisi\u00f3n de la Iglesia que lleg\u00f3 a contar, simult\u00e1neamente, con tres pont\u00edfices.<br>En 1411, el Papa Luna estableci\u00f3 su sede en Pe\u00f1\u00edscola y convirti\u00f3 el castillo en palacio y biblioteca pontificia. All\u00ed permaneci\u00f3 hasta su muerte, en 1423, sin renunciar jam\u00e1s a su condici\u00f3n de Papa.<br>Lo sucedi\u00f3 Clemente VIII, quien mantuvo la sede pontificia en ese lugar hasta su renuncia en 1429, poniendo fin a los \u00faltimos vestigios de aquel cisma que durante d\u00e9cadas hab\u00eda dividido a la cristiandad.<br>Un lugar pleno de historia y belleza.<br>Durante el \u00faltimo verano europeo tuve la suerte de pasar unos d\u00edas all\u00ed. Me acompa\u00f1aron mi hijo, mi nuera y mi nieto Sebasti\u00e1n, de ocho a\u00f1os.<br>Alquilamos un peque\u00f1o departamento ubicado fuera de las murallas, en la ladera de la monta\u00f1a, frente al Mediterr\u00e1neo: un manto celeste que cambiaba de color seg\u00fan la incidencia del sol.<br>Al llegar, los primeros en ingresar fuimos mi nieto y yo. Subimos por una larga escalera y nos encontramos con un jard\u00edn en medio del cual hab\u00eda una pileta de nataci\u00f3n, rodeada por un sol\u00e1rium.<br>Una sonrisa ilumin\u00f3 el rostro de Sebasti\u00e1n. Se puso en cuclillas, comprob\u00f3 la temperatura del agua y dijo en voz baja:<br>\u2014\u00a1No les digamos nada! \u00a1Que ellos lo averig\u00fcen solos!<br>De la entrada del departamento nos separaban apenas unos pocos escalones m\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>Una vez instalados, nos dispusimos a disfrutar.<br>Los d\u00edas resultaron pocos para nadar en la pileta, ir a la playa, acercarnos hasta las murallas y recorrer las calles donde se suceden peque\u00f1os comercios e infinidad de restaurantes. Sentarnos en uno de ellos, con vistas al mar, fue un placer que tambi\u00e9n pudimos aprovechar.<br>No falt\u00f3 la visita al castillo y a las dependencias que ocup\u00f3 el Papa Luna, cuya figura en bronce se alza, vigilante, junto a la fortaleza.<br>A mi nieto le divierten mucho los laberintos, por lo que fue con sus padres a recorrer el Laberinto de Pe\u00f1\u00edscola, que ocupa una superficie de unos siete mil metros cuadrados y que, al inaugurarse, fue considerado el m\u00e1s grande de Espa\u00f1a y el tercero de Europa.<br>Pero lo m\u00e1s hermoso fue vivir una tormenta frente al mar, mi sue\u00f1o de toda la vida.<br>A primera hora de la tarde, el cielo comenz\u00f3 a oscurecerse. No fue de inmediato, sino poco a poco. El viento empez\u00f3 a soplar, primero con dulzura y despu\u00e9s con una fuerza cada vez mayor.<br>Mi nuera decidi\u00f3 que era un excelente momento para caminar y se alej\u00f3 presurosa hacia la ciudad, al pie del cerro. Mi hijo sali\u00f3 tras ella, para asegurarse de que nada malo le sucediera.<br>En el departamento nos quedamos la abuela y el nieto.<br>En pocos minutos, el mar vir\u00f3 del celeste al azul viol\u00e1ceo. Las olas comenzaron a romper ante nuestros ojos, a escasos doscientos metros, contra las piedras y sobre la arena que, de tanto en tanto, aparec\u00eda en las peque\u00f1as calas.<br>Toda la vegetaci\u00f3n se agitaba a nuestro alrededor.<br>Acodada en la ventana, disfrutaba del espect\u00e1culo. Mi nieto, cada tanto, se acercaba a observar conmigo.<br>Luego regresaron sus padres y los tres se animaron a descender nuevamente, para que tambi\u00e9n el peque\u00f1o pudiera sentir la espuma del mar salpic\u00e1ndole la cara.<br>Durante la noche, el viento fue perdiendo fuerza y lleg\u00f3 la lluvia, que cay\u00f3 sin descanso hasta la madrugada.<br>Al d\u00eda siguiente, la mar estaba en calma, el cielo sereno y las olas besaban suavemente la costa.<br>Nosotros seguimos disfrutando de aquellos d\u00edas hasta nuestro regreso a Valencia.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Mar\u00eda Cristina Ber\u00e7aitz Pe\u00f1\u00edscola es uno de los pueblos m\u00e1s bonitos de Espa\u00f1a. Su nombre evoca sierras, mar y<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[39,36],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3115"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3115"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3115\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3116,"href":"https:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3115\/revisions\/3116"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3115"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3115"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cristinabercaitz.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3115"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}