PoemasTextos

Tu vida, mi vida

 

He vivido deseando

que mi vida corriera,

apurando mi paso

por alcanzar la meta,

como peregrino que busca

lugar dónde tenderse,

como sediento que apura el vaso

que le tiende la muerte.

 

Y así, día tras día,

penas, odios, amores,

sueños y anhelos,

fueron quedando atrás,

como árboles que,

a la vera del camino, corren,

en alocada carrera hacia el pasado.

 

Hoy, sentada bien alto en la montaña,

en medio del trayecto de mi vida,

mirando hacia ambos lados del sendero,

entendí que el destino

me ha tendido la mano,

me ha rodeado de flores

y de cosas hermosas,

me ha acercado la luna,

ha rozado mi boca,

ha tocado mi frente.

 

Hoy camino, no corro,

humedezco mis pies

en la arena mojada

y me paro en la noche

a admirar las estrellas.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.